Día 6: Cuerpo y máquina

Año 2070. A Sara le extrañó ver en aquel laboratorio de humanoides e inteligencias digitales de última generación lo que para ella era un muñeco para aprender a dibujar. Cerca de él, había una mano articulada de madera. Se estaba riendo con disimulo pensando qué sería lo siguiente que se pusiera de moda en estos centros de investigación de última ola, “¿un espantapájaros hecho con una escoba y una peluca de paja?”, cuando entró el Jefe supremo del laboratorio. Apenas le dio tiempo a pensar un chiste absurdo para bloquear sus dotes telepáticas, en aquel mundo de tecnología tan avanzada el gran lujo era poder pensar en libertad y de manera anónima y Sara había descubierto casi por casualidad algunos trucos que impedían a las IA y a los humanoides acceder a sus hilos de pensamiento. El humor absurdo era uno de ellos.

Muñeco de madera para dibujo

Sara era una de las humanas a las que se les permitía acceso a centros de decisión de las Inteligencias centrales, sistemas de inteligencia artificial anidadas y supervisadas por un sistema mixto en el que había un pequeño porcentaje de pensamiento humano (analógico, lo llamaban con cierto desdén).

—¿Como estás? —a pesar de su nombre rimbombante, el Jefe Supremo del Laboratorio era bastante cortés. Las IA eran expertas en buenas formas. De hecho, a menudo esta perfección las delataba cuando querían hacerse pasar por humanas en alguna interacción. 

—Muy bien, admirando tu parafernalia vintage. 

—Bueno, más que vintage, histórico-científica. De igual manera que vosotros los humanos en vuestros tiempos de esplendor analizabais la anatomía y comportamiento de los pájaros para hacer vuestros aviones y cohetes, nosotros os observamos a vosotros para hacer seres superiores a vosotros —el Jefe se dio cuenta de que la humana se podía ofender con aquel “superior” y corrigió sobre la marcha— modelos actualizados, quería decir.

Sara veía las ventajas que aportaba vivir en un mundo en el que convivían inteligencias artificiales y seres humanos, pero de tanto en tanto observaba actitudes o acciones que la ponían alerta.

Algo tramaba el Jefe Supremo y toda la agencia de innovación a la que pertenecía él… Quizá fuera únicamente una evolución del producto o quizá algo de más calado con consecuencias para los humanos que convivían con las inteligencias artificiales.

© Elena Alemany 2026

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