El 17 de junio decido empezar un reto literario, con duración de un mes: consiste en publicar una foto de un objeto (o persona) con una historia asociada.

El objetivo es remangarme y ponerme a observar y a fabular para ganar inercia (los anglosajones lo llaman momentum) que me ayude a ponerme con un proyecto de narrativa largo. Hay un objetivo indirecto, forzarme a hacer fotos.
No hay requisitos de extensión ni temática, salvo dar prioridad a la narrativa frente al ensayo (dado que suelo cultivar más este que aquella).
Decido optar por la vía del reto porque otras veces me había funcionado: el 30 de julio de 2024 empecé un Reto/proyecto fotográfico en Instagram (proyecto fotográfico 2) https://www.instagram.com/p/C-DSrZdq_G5/ que duró 80 días y que me permitió lograr unas cuantas decenas de buenas fotos.
En este caso el reto transcurre en paralelo en Instagram y en mi blog. Y la idea es intentar sacar y compartir algunas conclusiones sobre mi proceso creativo sobre la marcha (pero evitando la parálisis por análisis: dedicar más tiempo al making of que al making en sí).