Category Archives for "sociedad"

Libro sobre analítica predictiva
Abr 29

La analítica predictiva a través de una canción de Raphael

By admin | 2.0 , analítica web , digital , humor , negocio , recomendado , Social Media , sociedad

¿Te suenan los términos Big Data y la analítica predictiva? 

Seguro que sí, porque se están consolidando como dos de las tendencias del futuro del marketing y de los negocios en general, junto con la inteligencia artificial.

Que te suenen no significa que tengas claro en qué consisten e incluso aunque lo tengas claro lo más probable es que te resulte difícil explicarlo.

Y es que con la analítica predictiva pasa como la analítica digital, que más allá de su propio sector casi nadie sabe en qué consiste y lo normal es que te miren “raro” si en una conversación casual alguien te pregunta a qué te dedicas y se te ocurre decir que trabajas en este ámbito.

Siguiendo con el enfoque divulgativo y humorístico del post La analítica web a través de una canción de Perales hoy me gustaría exponer en unas pinceladas en qué consiste la analítica predictiva con ayuda del siguiente video de Raphael.

 

 

Analítica predictiva y la “Gran Noche”

“¿Qué pasará?, ¿qué misterio habrá?, ¡puede ser mi gran noche!” dice Raphael.

¿Tendrá una “Gran noche” el cantante de Jaén, o un gran fiasco?, ¿tú qué crees? Y no, no es cuestión de bola de cristal ni de posos del café. Tanto Raphael como nosotros tendríamos mucho más claro el desenlace más probable de esa noche si contáramos con ciertas nociones básicas y ciertas herramientas de lo que en inglés se llama Predictive Analytics. 

 

Analítica predictiva: ¿Y eso qué es?

El cantante de “Yo soy aquél” se hubiera quedado perplejo si cuando interpretó la Gran Noche en 1967 le hubiéramos dicho que se dejara de “misterios” y se pusiera a estudiar algo llamado Analítica predictiva. Lo sorprendente es que la misma estupefacción se refleja en la cara de mucha gente en el año 2017 al oír hablar de esta disciplina. Así que veamos en qué consiste, de la mano de uno de sus expertos a nivel mundial, Eric Siegel. El gurú de esta rama del análisis social y profesor de Columbia define la analítica predictiva como “Tecnología que aprende de la experiencia (los datos) para predecir el futuro comportamiento de los individuos para poder tomar mejores decisiones“. (Analítica Predictiva, p. 35).

Libro sobre analítica predictiva

 

Además, la Wikipedia nos aclara que “El análisis predictivo agrupa una variedad de técnicas estadísticas de modelización, aprendizaje automático y minería de datos que analiza los datos actuales e históricos reales para hacer predicciones acerca del futuro o acontecimientos no conocidos“. En este tipo de estudio, sigue explicando Wikipedia, se “extraen patrones de los datos históricos y transaccionales para identificar riesgos y oportunidades”. El análisis predictivo, prosigue la misma fuente, proporciona “una puntuación (probabilidad) para cada sujeto (cliente, empleado, paciente, producto, vehículo, componente, máquina y otra unidad en la organización) con el objeto de determinar, informar o influir procesos en la organización en el que participen un gran número de sujetos, tal y como ocurre en marketing, evaluación de riesgo de crédito, detección de fraudes, fabricación, salud y operaciones gubernamentales como el orden público”.

En otras palabras, a grandes rasgos, este tipo de análisis consiste en recopilar datos sobre los hábitos, actividades y preferencias de los sujetos y detectar patrones que permitan predecir con cierta probabilidad qué comportamiento tendrán estos sujetos en el futuro o en determinadas circunstancias.

 

Guateques de los 60 y analítica predictiva

Si allá por el año 1967 Raphael hubiera tenido conocimientos y medios de análisis predictivo, en lugar de elucubrar sobre los misterios de la gran noche y si su chica se dejaría besar o no en un rincón con poca luz de aquel “guateque”, se habría basado en los datos sobre los comportamientos de esa chica y de otras chicas parecidas a través del tiempo y en situaciones parecidas y habría podido establecer hipótesis certeras sobre lo que le depararía esa Gran noche. Para establecer esas hipótesis, se habría basado en datos previos como:

  • La compra o no de determinado maquillaje, perfume o ropa por parte de ella en días previos.
  • La compra o no de determinados métodos profilácticos.
  • La llamada a ciertas amigas pro Gran Noche con Raphael o anti Gran Noche con Raphael (en términos de aquella época, muchachas proclives a las relaciones prematrimoniales o contrarias a ellas y concretamente con este muchacho), la proporción e influencia entre las partidarias del personaje interpretado por Raphael versus partidarias de otros posibles pretendientes de la chica.

Así pues, Raphael, ¿caminará abrazando a su amor, por las calles sin rumbo? y ¿descubrirá que el amor es mejor, cuando todo está oscuro? Y sobre todo, ¿Se irán sus pasos a buscar otra puerta, que se abrirá como su corazón, cuando ella se acerca?

El éxito o fracaso de aquella Gran Noche del cantante jienense en 1967 será para siempre un misterio, pero con herramientas como las de la Analítica Predictiva, la probabilidad de ciertos comportamientos se destaca claramente frente a la de otros mucho menos probables y eso permite tomar decisiones informadas y estar preparados.

———

  • Letra completa de mi Gran Noche aquí
  • La historia de Mi gran noche, que en realidad es una versión de “Tenez vous” de Adamo y los motivos de su resurgir en los últimos años aquí.
  • La versión de Adamo era diferente y, según algunos, superior.

 

Lee la serie completa Marketing online para principiantes:

Vista de panel de un programa de analítica digital
Feb 22

“¿Cómo es él?”: La analítica web explicada a través de una canción de Perales

By admin | 2.0 , analítica web , comunicación , digital , economía , humor , negocio , recomendado , redes sociales , sociedad

Algunas profesiones son difíciles de explicar a amigos y familiares porque o bien no encajan en las categorías tradicionales (médico, abogado, economista,  etc) o bien son muy nuevas y su contenido aún no se ha extendido fuera de su ámbito natural, o incluso porque sus funciones se componen de un montón de términos técnicos en inglés que nadie termina de entender.

Este es el caso de la analítica web, una profesión bastante reciente y que a muchos les suena a chino. El otro día, tratando de explicar a unos amigos en qué consistía el máster de analítica web que acabo de terminar, tras enumerar con poco éxito el tipo de cosas que mide un analista y las herramientas que utiliza habitualmente para hacerlo, se me ocurrió que una buena forma de explicar la analítica digital es utilizando una canción de José Luis Perales.

 

Veamos. La analítica web intenta caracterizar a los usuarios  de determinado producto o servicio digital y conocer su comportamiento para saber cómo se podría mejorar el rendimiento económico de los activos estudiados. Para ello, el analista intenta averiguar “¿cómo es él?” (el usuario de la página web o del ecommerce), en qué lugar se enamoró de ti (adquisición, circunstancias del conocimiento de la marca, boca-oreja, relación mundo offline-online), de dónde es (ubicaciones, información geográfica; desde dónde entra en la web, adquisición), ¿a qué dedica el tiempo libre? (categorías de afinidad e intereses).

La parte de “es un ladrón…” aplica menos, aunque no descarto que en entornos de mucha competencia entre marcas, calificativos de ese tipo puedan invadir la mente del analista o del responsable del marketing online cuando ven que sus usuarios les “ponen los cuernos” y se van a las páginas de la competencia (páginas de salida o “exits”), pero eso ya es otra historia, porque en ese caso el pronombre “él” de la canción se refiere a la competencia y no al usuario.

Hay que ver qué visión de futuro tuvo José Luis Perales en 1982, al componer esta canción que se incluiría en su álbum “Entre el agua y el fuego”, aunque al parecer inicialmente era un encargo de Julio Iglesias.

 

También te puede interesar:

Plaza de toros
Feb 15

Niños en capeas: De qué hablamos cuando hablamos de riesgos

By admin | comunicación , estadística , formación , psicología , recomendado , redes sociales , sociedad

Hace unos días, la publicación en redes sociales de una foto de Fran Rivera toreando una becerra con su hija de cinco meses en brazos produjo un gran revuelo. Lo que en el mundo taurino es una práctica bastante común y aceptada (a Fran Rivera también se lo llevaba su padre como acompañante) despertó la indignación de mucha gente por el peligro que comportaba para el bebé. De hecho, la Fiscalía de Menores de Sevilla intervino a instancias del Defensor del Menor, considerando que se había sometido a la niña a un riesgo innecesario.

Lo que me interesa del caso no es la polémica en sí, sino la contestación que Fran Rivera dio los periodistas tras declarar ante el Defensor del Menor y la Fiscalía. Según cita El Periódico, “Rivera ha insistido en que la vida de su hija Carmen, de cinco meses, ‘no corrió peligro jamás’. ‘Quien piense así es un trastornado y un chalado’ (…) su larga experiencia como matador de toros le capacita para saber si había riesgo alguno en una capea controlada con una becerra de pequeña envergadura. ‘Corre más riesgo mi hija cuando va en la mochilita y voy andando por la calle, que me puedo caer de boca, que toreando‘, ha insistido”.

 

Imagen de tres toros en el campo

Toros en el campo (foto de 13delf2 a través de Pixabay)

La rotundidad de la frase del torero y la rotundidad de la reacción de los antitaurinos muestra algo que los estudiosos de la estadística (véase Kahneman y Huff) no se cansan de señalar: el carácter no intuitivo de la Ciencia Estadística, lo fácil que resulta malinterpretar las probabilidades de ciertos sucesos en la vida cotidiana. El ser humano medio suele introducir todo tipo de filtros y sesgos a la hora de evaluar las probabilidades, porque en nuestro razonamiento mezclamos observaciones reales con emociones y le damos carta de naturaleza a ocurrencias poco frecuentes, falsas o que no se pueden demostrar.

Fran Rivera y la campana de Gauss

Las declaraciones de Rivera sobre que su hija ‘no corrió peligro jamás’ son erróneas desde una perspectiva de lógica estadística. Torear en una capea con un bebé en brazos, independientemente de la pericia del torero o de su amor por su vástago, es una actividad sometida a la influencia de factores aleatorios como la falta de atención repentina, un posible viento que le ciegue momentáneamente, un error al colocar el pie o el efecto del estado de ánimo… factores recogidos en la curva del error o campana de Gauss. En otras palabras, cuando un torero se enfrenta a un toro o una becerra, su pericia nunca es garantía total frente a los accidentes, ya que el toro también entra en el juego y también influye el azar. Dicho de otro modo, no existe la fiabilidad total de ningún profesional, sea el que sea. De hecho, cualquier actividad implica un cierto grado de riesgo, por más precauciones que queramos tomar.

Por otra parte, está claro que Rivera estaba hablando de una manera emocional y en un momento con una gran carga afectiva (tras la polémica y tras declarar en un juicio), por lo que evidentemente no se podía esperar de él una conclusión con validez científica. Esa misma carga emocional fue la que le llevó a descalificar como “trastornados” y “chalados” a quienes sostenían que su bebé había corrido un gran riesgo durante la capea.

Objetivo: Factchecking

Mi intención inicial al preparar este artículo era realizar un “factchecking” en términos estadísticos de las declaraciones del torero, es decir, calcular el riesgo de un bebé en brazos de su padre en una capea y compararlo con el que corría ese mismo bebé suspendido en la mochila colgada de su padre mientras pasean por la calle para averiguar cuánto había de cierto o de falso en las afirmaciones del torero. Ver cuánta “verdad estadística” había en aquellas palabras, más allá de la carga emocional del momento.

Mi investigación sobre cómo se debería hacer este “factchecking” fue larga y no resultó concluyente. Consulté a varios expertos en Estadística, Sociología y métodos de investigación cuantitativa (ver final del artículo) que me dieron pistas sobre enfoques parciales para este caso y que al mismo tiempo me señalaron lo difícil que era localizar datos fiables sobre situaciones como ésta.

 

Padre con su hija en una playa

Padre con su hija en una playa (foto de sarahbernier3140 via Pixabay)

Lo que pude concluir de mi investigación fue que el enfoque a aplicar aquí era el caso de probabilidad estadística, que debería contemplar el riesgo corrido desde el pasado hasta ahora de padres toreros en capeas con niños en brazos. El cálculo se debería realizar dividiendo los accidentes de Rivera (o de otros) entre el total de veces en que haya tenido lugar esta “situación”, pero este cálculo tropezaba con la dificultad de encontrar datos estadísticos de las capeas realizadas en España en un periodo determinado (y más concretamente de las capeas realizadas con niños) y también con la imposibilidad de disponer de estadísticas fiables de capeas con niños en las que haya habido accidentes.

Un experto en análisis estadístico al que consulté me propuso para mi “factchecking” una comprobación parcial en términos de lógica estadística.

Para este “amigo de los números”:

La declaración del torero es una falacia argumental que no se sostiene bajo ningún concepto, a menos que:

(1) Fran Rivera sea muy torpe andando por la calle.

(2) La mochila en la que lleve a la niña esté llena de fuegos artificiales.

(3) Fran Rivera hable de andar por una calle de Afganistán.

En mi opinión, el torero sólo estará en lo cierto en el caso de que alguna de estas tres premisas sea cierta.

 

Es decir, este analista dividía las posibles fuentes de riesgos de la situación “padre torero paseando por la calle con bebé en mochila” en tres bloques principales, su destreza física, su mochila y la seguridad media de la vía pública transitada y contemplaba en qué casos estos factores de riesgo podían arrojar valores anormalmente altos para justificar un riesgo anormalmente alto para una actividad cotidiana que en el contexto occidental se suele considerar como (razonablemente) segura. Su conclusión en términos lógicos era que la afirmación de Rivera era falsa, pero no lo podía demostrar numéricamente.

Un riesgo incalculable

Tras consultar a varios expertos y diversa documentación, constaté que las herramientas estadísticas a mi alcance no me permitían comprobar mediante cálculos si Fran Rivera estaba en lo cierto o no. Mi análisis me había dejado como conclusión la etiqueta de “Riesgo incalculable por la imposibilidad de contar con un conjunto de datos suficiente” por la dificultad de contar con los datos estadísticos sobre capeas y e incidentes en estas.

Pero en realidad, el callejón sin salida al que parecía haber llegado mi “factchecking” no era tal. El error estaba en  tratar de analizar las declaraciones del torero y la indignación de sus detractores desde una perspectiva meramente estadística, olvidando la vertiente psicológica y emocional de los sujetos.

Riesgos necesarios y evidencias lógicas

En realidad, cuando los defensores del “toreo con bebé” y los contrarios a esta práctica discutían, no tenían en mente el riesgo real sino el riesgo planteado en términos psicológicos. Así, como me indicó el catedrático José Luis Dader, cuando nos planteamos la pregunta “¿qué es más peligroso, que el torero con su niño en brazos toree una vaquilla, una madre deje a su bebé durmiendo solo en casa mientras se ausenta una hora para hacer un recado, o que Michael Jackson se asome por un balcón sujetando a su niño sobre el vacío?”, en realidad lo que estamos evaluando es la pertinencia o no de someter a un niño a diversas situaciones que implican un riesgo y no tanto el grado de riesgo en sí.

En este sentido, argumentaba Dader en su contestación a mi consulta, “hay riesgos que pueden tener evidencia lógica o evidencia científica sin que tengan por qué someterse a medición estadística; es más, que por su alto grado de rigor lógico o evidencia científica quizá nadie se atrevería a someter a prueba empírica. Por ejemplo, ¿qué riesgo estadístico supondría para la salud de un bebé enviarle al próximo vuelo espacial a la luna?, ¿o qué riesgo tendría administrarle todos los días una cucharadita de whisky de malta gran reserva a lo largo de los próximos dos años de su vida? En el primer caso la ciencia tiene suficientemente confirmado el peligro como para ni intentarlo (mientras los avances científicos no hagan que ese viaje sea seguro). En el segundo, puede que el riesgo para su salud sea mínimo pero por razones éticas nadie realizaría el experimento”.

Factores psicológicos

Efectivamente, las dos posturas enfrentadas en la polémica “torear o no con bebé” se explican más desde factores psicológicos que desde factores estadísticos. Una persona acostumbrada a enfrentarse a diario a un animal de doscientos kilos y con grandes cuernos tiende lógicamente a minimizar su percepción del riesgo de la actividad taurina, como un mero mecanismo de adaptación a su día a día. El afán de reducir su disonancia cognitiva hace que “racionalice” el riesgo que corre, minimiza su importancia.

 

Bebé jugando con su osito

Bebé jugando con su osito (Foto de cherylholt vía Pixabay)

Por otra parte, los padres y las madres que cada vez que cogen el coche con la familia tienen que acomodar a su niño en la cara y aparatosa silla preceptiva en el asiento de atrás, so pena de llevarse una buena multa (y de incrementar el riesgo de daño en caso de accidente, según han demostrado los estudios) o que cubren los enchufes de la casa con protectores o que ponen barreras en las ventanas y balcones para evitar caídas, se han acostumbrado a focalizar su atención en los riesgos reales que comporta la vida normal de un niño occidental y tienen asumido que su papel como padres responsables es esforzarse por reducir los riesgos cotidianos de sus hijos.

El proceso mental-emocional de la persona urbana media que se indignó con las fotos de Rivera toreando con su bebé en brazos fue: torear con un bebé en brazos es un disparate y algo innecesario, mientras que caminar por la calle es una actividad necesaria para una vida normal y supone un riesgo bastante bajo.

Conclusión

La conclusión más importante que extraje de mi proceso de comprobación fue que cuando uno quiere verificar la afirmación de un sujeto, lo primero es establecer con claridad “de qué hablamos cuando hablamos de…”, es decir, a qué se refiere realmente el sujeto X al hablar de A, y qué entendió Y por A para contestarle B, porque en todo proceso de comunicación humana con una fuerte carga emocional y altas dosis de polisemia y ambigüedad, a menudo cuando creemos estar hablando de A resulta que estamos hablando de Z.

Mi agradecimiento a Miguel Ángel de la Torre, Kiko Llaneras, José Luis Dader y a G. C.  por su orientación y sus referencias, que me resultaron imprescindibles para preparar el artículo.

—-

Libros recomendados:

 

Para recibir las actualizaciones del blog en tu correo puedes suscribirte abajo a la derecha.  

Dic 03

Cartas a un joven analista: el contexto como clave

By admin | analítica web , comunicación , estadística , formación , lenguaje , literatura , Madrid , recomendado , sociedad

Los seres humanos nos pasamos una gran parte de nuestro tiempo observando lo que nos rodea, detectando patrones y tratando de predecir comportamientos, tanto en el ámbito personal como en el profesional. A la hora de recoger información y procesarla a menudo confundimos lo relevante con lo casual, dejamos a un lado datos que son importantes o extrapolamos de manera incorrecta. La siguiente situación real me parece una buena forma de ilustrar cómo se produce la recogida de datos y la interpretación en nuestra vida cotidiana.

 

Estoy en la puerta de una academia a la que llevo acudiendo unos meses, en el descanso de las seis. Una mujer pasa con un Mini que tiene un raspón muy visible en un lateral y lo aparca en la acera a escasos metros de un taller de chapa y pintura. Se baja del coche dejando los intermitentes puestos. El coche bloquea completamente la acera estrecha y además hay una señal de prohibido aparcar.

El raspón y el lugar donde ha aparcado me hacen pensar que la conductora viene a dejar el coche en el taller de unos metros más adelante como he visto hacer en casos parecidos en días anteriores. Sin embargo, la mujer alta y rubia con pinta de extranjera que veo bajar con prisa del coche camina en sentido contrario y se mete en un portal.
Unos minutos después, la mujer sale del portal con tres niños rubios como ella.
Suben al coche y se van.

Antes de volver a mi clase de diseño gráfico dedico unos minutos a procesar lo que he visto y lo que he pensado.

 

Foco, fondo y contexto

Foco, fondo y contexto (Fuente: Pixabay)

 

Y me digo que todo es cuestión de contexto. Una vez que la pequeña historia ha terminado y que conozco someramente a los personajes y sus circunstancias, descubro que el contexto relevante era el dato de que la conductora tenía hijos y que estos estaban en ese portal, es decir, poder establecer que lo relevante para que la señora aparque ahí es la cercanía del portal y no la cercanía del taller.
El raspón del coche en esta situación no era un signo relevante, aunque a menudo haya visto coches con desperfectos parecidos aparcar en segunda fila o sobre la acera próxima al taller y después meterse en él (fenómeno frecuente pero no relevante).

El contexto y su relevancia se van moldeando según obtenemos más datos y datos más precisos y somos capaces de desechar como ruido aquellos que no aportan información (en este caso, la cercanía del taller). La dificultad o la paradoja es que para determinar qué es ruido debes tener contar ya con una interpretación y que el propio ruido te hace más difícil alcanzar una interpretación ajustada.

Cuando se acerca el “desenlace” hay que hacer una lectura retrospectiva de las “pruebas” y obtener una interpretación que cuadre mejor, como en las buenas novelas o en la investigación científica.

 

Pantalla de portátil con tres gráficos

Gráficos para representar dimensiones y tendencias

 

Es como si la clave de sol no apareciese hasta que nos hubiéramos expuesto a un fragmento suficiente de la pieza musical y eso nos obligase a volver a interpretar toda la partitura a la luz de esa nueva información.

El análisis estadístico se parece mucho a esta escena, por la importancia de recoger los suficientes datos relevantes, ser capaces de apartar los no relevantes y tener un conocimiento suficiente del contexto.

 

——

Si te ha gustado este post, puedes seguir fácilmente el blog suscribiéndote a él de forma gratuita. Busca la sección “Suscríbete al blog” al final de la columna derecha.

Sep 23

Camarón que se duerme…

By admin | comunicación , cuentos , digital , humor , lenguaje , recomendado , redes sociales , sociedad

Algunos temas y algunos artículos son como una madeja que uno empieza a desenredar y continúa desenredando durante semanas. Eso es exactamente lo que me ha ocurrido con la lista de refranes expresados en el lenguaje internacional de los emojis, que analicé aquí.

21 refranes expresados mediante emojis

21 refranes expresados mediante emojis

Como comenté en su momento, la frase que me resultó más surrealista de la lista de 21 fue la del refrán número 7 (“Camarón que se duerme se lo lleva la corriente”). Pues bien,  investigando en la red sobre ese refrán he encontrado un cuento infantil en versión minivideo sobre él.

También he encontrado dos canciones, una en versión de Ricki Maravilla.

Y otra versión festivo-playera de un bailarín desconocido.

Sep 18

Elogio de la edición (I)

By admin | comunicación , digital , Idiomas , lenguaje , publicidad , recomendado , redes sociales , sociedad

Nos hemos acostumbrado a leer frases como la siguiente:

“Me gusta mucho el deporte, sobretodo el fútbol”.

Hombre horrorizado al leer el adverbio "sobre todo" junto

Hombre horrorizado al leer el adverbio “sobre todo” junto (Fuente: Pixabay)

 

Si no has sentido un escalofrío a mitad de la frase te cuento por qué lo he sentido yo. Cuando usamos “sobre todo” con la idea de “especialmente” debemos escribir dos palabras, ya que la grafía “sobretodo” sólo es correcta cuando queremos hablar de una prenda de ropa parecida a un gabán o un impermeable. Pese a que la norma para la locución adverbial “sobre todo” es clarísima, los foros de internet, los periódicos digitales, los correos electrónicos y los informes de empresa están plagados de “sobretodos” con sentido de “ante todo” o “especialmente”. Veamos algunos ejemplos de esta grafía errónea:

 

Tweet no escapa al error en la grafía de "sobre todo"

Twitter no escapa al error en la grafía de “sobre todo” (Fuente)

 

El periódico gratuito 20 minutos merece un apartado para él solo. En el siguiente ejemplo la falta ortográfica se encuentra en el titular.

Titular de 20 minutos

Titular de 20 minutos (Fuente)

En este otro artículo de 20 minutos el error está en el cuerpo de la noticia.

Error en noticia sobre Podemos en 20 minutos

Error en noticia sobre Podemos en 20 minutos (Fuente)

 

El programa de Telecinco Sálvame también quería hacer su aportación.

Sálvese el que pueda...

Sálvese el que pueda… (Fuente)

 

La melodía del programa debería sustituirse por “Por favor, sálvame del “sobre todo” junto”…

 

Al otro lado del charco tampoco terminan de tener clara la grafía correcta de “sobre todo” en función de adverbio:

 

Ejemplo de una publicación digital de Chile

Ejemplo de una publicación digital de Chile (Fuente)

 

 

En México también hay cierta confusión:

Error ortográfico en medio mexicano

Error ortográfico en publicación digital mexicana (Fuente)

 

Europa Press tampoco escapa a esta fiebre del “sobre todo” junto, por ejemplo, en la publicación digital Infosalus, editada por ella.

 Infosalus.com

Error en Infosalus.com, sitio editado por Europa Press (Fuente)

 

 Motivos

¿A qué se debe este error tan generalizado que traspasa fronteras? Hay varias razones. La primera es que como existe el sustantivo “sobretodo” el corrector automático del procesador de textos no lo señala como error, la segunda es la influencia del término catalánsobretot” y la tercera y definitiva es la falta de interés por la ortografía.

Quizá habría que pensar además en ciertos problemas de memoria colectiva. Veamos si no el caso de un conocido periódico catalán. La Vanguardia tenía muy presente la diferencia entre “sobre todo” (adverbio) y “sobretodo” (sustantivo) según demuestra este artículo de septiembre de 2012.

 

 

Explicación de La Vanguardia

Explicación de La Vanguardia (Fuente)

 

Sin embargo, tres años después, el mismo periódico que advertía sobre la diferencia de significado, publicaba este artículo:

 

 

"Sobre todo" junto Vanguardia

La Vanguardia redacción de Madrid (Fuente)

 

Lo raro es que la noticia ha sido elaborada en la Redacción de Madrid donde ni siquiera se puede usar como atenuante el calco del “sobretot” catalán.

 

Para terminar, me gustaría hablar de un caso especialmente irónico. Se trata del diario satírico “Errado de Aragón”, cuyo nombre se basa en un juego de palabras con la cabecera de “El Heraldo de Aragón” y el adjetivo “errado”. Esta publicación parece hacerse un homenaje a sí misma cuando publica la siguiente nota.

 

Error en periódico electrónico Errado Aragon

Error en Errado Aragón (Fuente)

 

En fin, sobre todo, recuerda ponerte el sobretodo si hace frío…

También te pueden interesar:

Sep 11

Cosas curiosas sobre el color (III)

By admin | comunicación , digital , diseño , formación , foto , psicología , publicidad , recomendado , sociedad , tipografía

Los colores de Miguel Ángel en la Sixtina, el color de los sueños, desde cuándo el rosa es el color de las niñas… En esta tercera entrega hablaremos de estas y otras cosas curiosas sobre los colores (parte I y parte II).

1 Los colores de la Capilla Sixtina

El color que eligen los artistas a veces obedece más a una cuestión de tipo económico que a consideraciones estéticas. Un ejemplo es el Juicio Final en la Capilla Sixtina. Para los frescos del techo, Miguel Ángel costeaba sus propios pigmentos, por lo que tuvo que elegir compuestos baratos. Cuando se decidió que los Farnesio financiarían los materiales, el pintor encargó un magnífico (y caro) polvo de lapislázuli veneciano para colorear el cielo. [fuente]

 

2 Para gustos, los 7500 colores

Se calcula una persona media puede distinguir hasta 150 matices diferentes. Además, si se varía el brillo y la saturación, es posible discriminar hasta 7.000.000 de colores diferentes. La oficina Nacional de Standards de Estados Unidos elaboró un inventario de 7.500 nombres de colores utilizados en el entorno de la publicidad, pinturas, cosmética, etc.

 

3 Colores, sexo e historia

En Occidente se suele asociar el color rosa con lo femenino, pero esta asociación es relativamente reciente. Concretamente, data de mediados del siglo XIX, cuando se empezó a vestir a los bebés con ropa de tonos pastel. En los orfanatos se usaba para distinguir a las niñas de los niños.

 

Círculos de color en hilo

Círculos de color en hilo

 

4 De qué color es el caballo blanco de Santiago

¿Las cebras son blancas y negras? En realidad la pigmentación de las cebras es negra. Las rayas blancas obedecen a anomalías de esa pigmentación negra. Otra curiosidad es que ninguna cebra es exactamente igual a otra, sino que todas tienen patrones diferentes.

 

5 Colores y estado de ánimo

Seguramente habrás observado que las pizarras de tiza tradicionales de color negro han sido sustituidas en muchos centros educativos por otras de color verde. Hay una razón para ello. Un estudio francés descubrió que el negro de las pizarras producía apatía y desánimo, cosa que podía contribuir al fracaso escolar. (Déribéré, M. “El Color en las Actividades Humanas. Tecnos; citado por Aranzazu Santana]

 

6 Preferencia de color y edad

Algunas preferencias de color cambian con la edad. Los colores puros y brillantes suelen gustar más a los jóvenes. La gente de más edad generalmente prefiere tintas más suaves u oscuras y tonos menos intensos.

 

7 El color de los sueños

Algunos estudios psicológicos han señalado que existen dos clases de color en los sueños: el color realista y el color simbólico. El color realista es un reflejo del mundo consciente y responden objetivamente y en detalle a sus entornos; el color simbólico representa procesos internos y son propios de una persona que responden a las experiencias con emoción.

Ago 28

Cosas curiosas sobre el color (II)

By admin | comunicación , digital , diseño , formación , humor , psicología , publicidad , recomendado , sociedad , tipografía

Hoy abordamos la segunda segunda entrega de curiosidades sobre los colores (primera entrega aquí) y aprenderemos sobre el misterio del “blanco roto”, sobre los poderes “anticacos” de los coches amarillos, la razón de que los dólares sean verdes y muchas otras cosas.

 

1 Los 22 tonos de blanco de los esquimales y el misterioso caso del “blanco roto”

Este apartado lo podríamos llamar “Veintidós sombras del blanco de los inuit” sin riesgo de que nos llamaseis verdes o amarillos, por aquello de las cincuenta sombras del señor Gris… Los colores tienen que ver con nuestra capacidad para prestar atención a las cosas y con nuestros intereses y necesidades. De hecho, se ha descubierto que el no prestar atención a algo en concreto puede hacer que ese algo termine resultándonos invisible. Se ha observado también que aquellas cosas a las que prestamos mucha atención suelen resultarnos más visibles y ricas en matices y así los esquimales tienen 22 palabras para referirse a distintos tonos de blanco.

Unos tanto y otros tan poco. Un ejemplo claro de colores que se vuelven invisibles por falta de interés sería la típica situación en la que un hombre medio está convencido de que su mujer habla en chino (o en esquimal 🙂 cuando menciona algo llamado “blanco roto” o cuando pronuncia la combinación de palabras “verde lima”. La extrañeza del hombre medio de este ejemplo obedece en parte a razones fisiológicas (su visión es fisiológicamente menos sensible a las variaciones de color por tener menos receptores en los ojos), pero también deriva de que aprender a distinguir esos tonos no le ha aportado un bien significativo hasta ese momento y por tanto no ha tenido aliciente para aprender a distinguirlos. Si el hombre en cuestión trabajase como diseñador o estilista a buen seguro esos matices de color se habrían vuelto relevantes para él y sería perfectamente capaz de distinguirlos e incluso de aconsejar a su mujer.

 

2 El amarillo trae mala buena suerte

¿Es cierto que el amarillo trae mala suerte? Según a quién le preguntes. Si le preguntas a alguien del mundo del teatro y con cierto grado de superstición te dirá que sí, porque se cree que Molière murió con un traje de este color mientras representaba “El enfermo imaginario”. Pero si le preguntas a los dueños de coches de color amarillo de Estados Unidos te dirán que el color trae buena suerte, ya que según un estudio mencionado por “USA Today” los coches amarillos son menos propensos a los robos. Las razones señaladas por los expertos es que el color amarillo hace que destaquen mucho del resto de coches de tonos oscuros, con lo que resultan más difíciles de robar y de ocultar a la policía y también suelen alcanzar precios más bajos a la hora de revenderlos. Aquí tienes un resumen de la noticia en español; aquí, el artículo original en inglés.

 

3 Colores e interacción

Colores complementarios -rojo y verde, azul y naranja, violeta y amarillo- son aquellos colores cuya yuxtaposición produce un efecto de contraste. El rojo parece más vívido cuando aparece sobre un fondo verde y lo mismo ocurre con el blanco sobre fondo negro.

 

Lámparas LED de color cambiante en un establecimiento

Lámparas LED de color cambiante en una tienda especializada

4 Color y sensación de peso
El color modifica el peso aparente de los objetos. Diferentes experimentos demostraron que si se mostraban ocho objetos del mismo peso el de color negro siempre parecía más pesado. A continuación, y en orden decreciente, irían el rojo, el gris, el morado, el azul, el verde, el amarillo y el blanco. También se demostró que los colores oscuros (que tienen mayor proporción de negro) parecen ser más pesados, mientras que los colores claros, con mayores cantidades de blanco, parecen ser más ligeros.

 

5 Cuatro bodas y un funeral: Colores y simbología internacional

Nuestra relación con los colores tiene que ver con cuestiones fisiológico-perceptivas y también con factores culturales. Así, por ejemplo, en Occidente el color del luto es el negro, mientras que en China y Japón el color que se asocia con el luto es el blanco.

En Occidente las novias se suelen casar vestidas de blanco, pero esta costumbre es relativamente reciente. Fue instaurada por la Reina Victoria de Inglaterra en 1840. Antes de esa fecha, las novias vestían de cualquier color menos negro o rojo. El rojo tiene muy buena prensa en Rusia. De hecho, la palabra “rojo” en ruso significa “bonito”.

 

6 Colores y estado de ánimo

Leonardo Da Vinci aseguraba que la capacidad de meditación aumentaba 10 veces cuando la persona se exponía a la luz violeta. Quizás por eso se recomienda este color en las bibliotecas y en áreas de estudio.

 

7 El color del dinero

Una de las razones por la que todos los billetes de Estados Unidos son verdes es que en 1850 descubrieron que este tono era el más resistente a los disolventes y el que les presentaba mayores dificultades a los falsificadores. Además de este motivo, la antigua secretaria del Tesoro Mary Ellen Withrow señaló en una entrevista para la revista New Yorker que el verde de los dólares simboliza fertilidad y crecimiento.

Ago 27

Un hombre, un vendedor

By admin | 2.0 , comunicación , libros , literatura , publicidad , recomendado , recursos humanos , redes sociales , sociedad

En su libro “Seducing strangers” (Seducir a desconocidos) el publicista y asesor de la serie “Mad Men” Josh Weltman insiste en que hoy en día el profesional medio dedica una gran proporción de su tiempo y energía a realizar actividades antes reservadas a comerciales y publicistas: presentaciones, pósters, charlas, encuentros… Weltman señala que el recurso a la imagen, la palabra y el sonido como elemento para movilizar a otros que antes era patrimonio de comunicadores y vendedores ahora forma parte del día a día de cualquier oficinista o emprendedor. Todos nos esforzamos para que los asuntos de nuestros correos importantes y nuestras actualizaciones en redes sociales llamen la atención, sean vistos y leídos, atraigan muchos clic y muchos “me gusta”. Parece que hoy todo consiste en venderse.

Hombre anuncio por la calle

Hombre anuncio a la caza de clientes hambrientos

 

Es evidente que la tesis de Weltman tiene algo de interesado: si nos convence de que todos somos publicistas, venderá más ejemplares de su libro de publicidad que si se conforma con tratar de conquistar sólo a los profesionales del sector. Pero en cualquier caso creo que tiene razón. De hecho, el mundo del marketing online y el llamado Social Media tienen un término específico para esto: economía de la atención. En este tipo de economía en la que vivimos actualmente, los medios se disputan nuestra atención para colocarnos sus productos, convencernos de que tanto sus empresas como sus bienes y servicios son magníficos. La puerta para “colocarnos” las experiencias de cliente es precisamente nuestra atención y como somos seres curtidos, acostumbrados al bombardeo constante de anuncios, hemos desarrollado cierta inmunidad hacia los anuncios “normales” y ello ha obligado a los anunciantes a buscar nuevas vías para captar nuestro interés como las redes sociales.
En definitiva, vivimos en la época de “un hombre, un vendedor” y también en la de “un hombre, un posible comprador”. Quizá se podría resumir ambas cosas con “un hombre, una venta”, entendiendo por supuesto la expresión “hombre” como genérico de un ser humano, hombre o mujer.
Ago 24

Cosas curiosas sobre el color (I)

By admin | comunicación , diseño , francés , Idiomas , publicidad , recomendado , sociedad , tipografía

Seguimos inmersos en el mundo del diseño, pero hoy vamos a hablar del color, aspecto fundamental de las artes gráficas y plásticas, así como de la publicidad y la decoración.

A continuación recojo siete curiosidades sobre el color que quizá no sepas.

1 Colores agradables y desagradables

Algunos colores muestran una clara tendencia a producir agrado o desagrado. En una investigación internacional en la que se entrevistó a 21.000 personas, los colores favoritos resultaron ser: 1º azul; 2º rojo; 3º verde; 4º morado; 5º naranja; 6º amarillo. El azul es el color favorito del 46% de los hombres y el 44% de las mujeres. También es el color menos odiado, ya que sólo un 1% de los hombres y el 2% de las mujeres lo eligen como el que menos le gusta. Este tono está muy presente en la ropa y la decoración, pero brilla por su ausencia en el área de la comida, salvo en el caso de algunas bebidas isotónicas (y es que en el mundo natural hay pocos o ningún alimento de color azul). Donde sí está muy presente el azul es en la publicidad, donde se utiliza para los productos de limpieza por su connotación de limpieza y pureza. El azul es un color común junto con el verde para los hospitales, porque se cree que tranquiliza.

 

2 Colores fríos y cálidos

El azul pertenece a lo que llamamos colores fríos. Tendemos a percibir como alejados los colores fríos y como cercanos los colores cálidos como el rojo. Por ejemplo, si tuviéramos un cuadrado azul y a su lado uno rojo, el de color rojo nos daría la sensación de estar en primer plano y el azul nos parecerá que está más lejos. Esto se debe a que estamos acostumbrados a que cuando observamos el horizonte lo que se encuentra más cerca de nosotros tenga un color más brillante e intenso mientras que lo que está lejos aparece envuelto por una especie de bruma azulada, por efecto de las capas de aire que hay entre lo que observamos y nosotros.

Los colores sugieren grados de temperatura. El amarillo, el naranja y el rojo, que son estimulantes, dinámicos y excitantes, son colores cálidos. Ejercen un efecto sobre el sistema simpático y sobre la actividad de las glándulas. La tensión arterial aumenta y se incrementa el ritmo cardíaco y la respiración.

 

3 Paradojas
La caja negra de un avión no es negra, sino de color anaranjado. El término “negra” se aplica porque es una máquina opaca, un tipo de máquina que no permite saber desde fuera lo que ocurre en su interior.

 

Macrofotografía de lápices de color rojo verde y azul

Foto macro de lápices de color rojo verde y azul

 

4 Colores y sexo

Las mujeres presentan mayor sensibilidad a los colores rosados, rojos y amarillos, mientras que los hombres son más sensibles a los colores de la gama azul-verde. [“Percepción visual del rango de color: diferencias entre género y edad”]

 

5 Colores y percepción

En circunstancias normales, los colores cálidos atraen mucho más al ojo y son vistos desde distancias mayores que los colores fríos. El amarillo es el que se ve mejor. En orden decreciente le siguen el naranja, el verde, el azul, el rojo y el violeta. Dado que en la gama de los azules el ojo tiene poca sensibilidad (especialmente una vez cumplidos los treinta), algunos textos de diseño de software desaconsejan elegir el color azul para zonas de detalle fino o que requieran gran atención del usuario (cursores).

A partir de los 30 años empezamos a distinguir peor los colores de la gama de los azules por efecto del oscurecimiento de la córnea y el cristalino. Una vez cumplida esa edad nos resulta difícil distinguir entre los colores con una componente azul como azul y gris, o rojo y púrpura y se ven mejor las radiaciones de longitud de onda más larga, de tonos rojos y amarillos.

 

6 Colores y simbología

La atribución de significados y valores a los colores tiene a veces una base fisiológico-perceptiva pero también mucha influencia cultural e histórica.

En Japón, las películas eróticas se denominan “películas rosas”. En España, la «prensa rosa» se refiere a programas y publicaciones que cuentan la vida privada de los famosos y se llama chiste verde a un chiste con contenido sexual. Entre los musulmanes, sin embargo el verde es un color sagrado.

 

7 Bandera francesa

Los colores que aparecen con mayor frecuencia en las banderas nacionales son el rojo y el azul y la bandera gala es un buen ejemplo de ello. Veamos una curiosidad de esta insignia. La bandera oficial francesa (drapeau), diseñada por el pintor francés Jacques-Louis David, establece el mismo tamaño para las franjas azul, blanca y roja, es decir, un 33% a cada una. Pero en el caso de la bandera de los barcos que se conoce como pabellón (pavillon), por cuestiones ópticas, en el siglo XIX se decidió hacer más estrecho el azul y más ancho el rojo (30:33:37) para que cuando la bandera sea batida por el viento los colores se perciban como del mismo tamaño.

Otra curiosidad de esta bandera es que inicialmente tenía el orden inverso. La insignia francesa adoptada por la Asamblea Constituyente en 1790 era roja, blanca y azul (inversa al orden actual) y aparecía rodeada por un marco azul y rojo. La bandera actual es la que adoptó la Convención en 1794.

Banderas francesas

[Fuente de la información y de la imagen: Wikipedia  ]