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Jun 03

Remarketing: hago chas y aparezco a tu lado

By admin | analítica web , digital , marketing , negocio , publicidad , recomendado , redes sociales

Navegando por Internet seguramente hayas experimentado un fenómeno inquietante. Estás leyendo algo, sales de la página, te metes en otra y de repente, a partir de cierto momento y durante horas o días, es como si te persiguiera el vendedor de enciclopedias más insistente de la época analógica. Esta vez, sin embargo, lo que te persigue no es un tipo con sonrisa profidén y un maletín, sino un billete de avión, un hotel en Benidorm, o un curso de macramé en el que hiciste click sin darte cuenta.

Ese fenómeno del “hago chas y aparezco a tu lado”, como en la canción de Álex y Christina, es una técnica muy usada en el marketing online que responde al nombre de “remarketing“.

 

En qué consiste el remarketing

Erre que erre cigarra, erre que erre barril… El secreto del éxito del remarketing radica en la insistencia, pero contrariamente a la repetición mecánica utilizada por otros métodos publicitarios o lingüísticos (como el trabalenguas de la “erre”), emplea una insistencia “cualificada”.

Es como si el vendedor de enciclopedias del que hablábamos antes hubiese ideado una forma de evitarse la puerta fría para poder centrar sus esfuerzos en dar una segunda oportunidad de compra a clientes potenciales que no se decidieron a la primera. Así, cada vez que alguien muestra interés por alguno de sus libros pero no lo compra, el vendedor anota en una lista especial el nombre de la persona y a partir de ahí vuelve a llamar a su puerta periódicamente para tratar de que le compre. Al vendedor de carne y hueso y al código de remarketing de la versión digital les importa poco que tu interés por el libro de batallas navales o por el curso de macramé fueran genuinos o no. Ellos insistirán igualmente, porque están programados para hacer chas y aparecer a tu lado.

hombre trajeado que quiere vender un libro

Vendedor de enciclopedias (Ilustración de ijmaki vía Pixabay)

Cómo funciona el remarketing

En la versión digital y 2.0, la lista manuscrita de clientes interesados del vendedor se sustituye por un píxel y una cookie. En esencia, cuando un internauta visita una web en la que se ha insertado un píxel de remarketing (un fragmento de código en Javascript), la herramienta de remarketing instala una cookie en el navegador del usuario. Esta cookie recogerá la información sobre esta primera visita y después irá activando determinados contenidos publicitarios cada vez que se cumplan las condiciones establecidas en la campaña (como haber llegado o no a una determinada url, haber iniciado el carrito de la compra, etc) y siempre que se navegue por algún sitio web suscrito a una red de este tipo de publicidad.

Así, aunque hayas decidido cambiar de tema y ponerte a ver los resultados del partido de ayer en el periódico digital, si el periódico forma parte de la red de Display, tanto el billete de avión a Las Vegas como el curso de macramé en el que hiciste clic por error se materializarán como por arte de magia en un lateral o en cualquier módulo: hacen chas y aparecen a tu lado, por imperativo del píxel, las listas y las reglas de las listas.

Remarketing y publicidad basada en intereses (IBA)

Como podrás imaginar, los fundamentos técnicos en los que se basa el remarketing o retargeting no son exclusivos de este método. El remarketing forma parte de un sistema mucho más amplio, el de la Publicidad Basada en Intereses o IBA (en sus siglas inglesas), que según indica Google en su ayuda es una herramienta que emplea los datos de los usuarios online para mostrarles anuncios más relevantes y ofrecerles una experiencia de mayor calidad y que también tiene el objetivo de “contribuir a mejorar la experiencia y el ROI de los anunciantes”.

Ante el riesgo de que los anuncios basados en intereses puedan entrar en conflicto con la privacidad y los derechos del usuario, tanto Google como el resto de empresas que gestionan remarketing han establecido regulaciones y limitaciones sobre el tipo de productos y servicios que se pueden incluir en estas campañas y han excluido cosas como las bebidas alcohólicas, los sitios de apuestas o los productos y servicios relacionados con determinadas enfermedades.

La próxima vez que un anuncio haga chas y aparezca a tu lado tendrás más claro por qué y cómo ha ocurrido…

 

Serie completa de Marketing online para Dummies:

 

 

El árbol del Social Media
Feb 29

15 cosas que he aprendido sobre el trabajo del Community Manager

By admin | analítica web , comunicación , digital , negocio , recomendado , redes sociales , Social Media

En este post voy a compartir contigo los quince aspectos más importantes que he aprendido (o recordado) sobre el trabajo del Social Media y el Community Manager en mi primer mes en una startup tecnológica.

 

1. Averigua cuanto antes qué tipo de seguidores y usuarios tiene tu empresa.

Además de evitar temas polémicos (religión, política, incluso deporte), es esencial saber qué tipo de contenidos le gusta ver a tu usuario de Facebook, de Twitter o de LinkedIn, con qué frecuencia y qué tipo de registro formal o informal debes usar con ellos (por ejemplo, cuando interactues con usuarios latinoamericanos debes usar siempre el tratamiento de “usted”; también con los españoles de cierta edad o estatus).

La vida del Community se parece mucho a la dinámica de los matrimonios: las parejas que funcionan son las que se aceptan básicamente como son, no aquellos CM que se empeñan en “modelar” a su público.

2. No es lo mismo ser tuitero que tener una cuenta en Twitter.

Las expectativas y el tipo de uso de las personas con cuenta en Twitter varían mucho. El perfil “típico” del tuitero al que le gustan las actualizaciones muy frecuentes y que presenta intereses casi infinitos supone un porcentaje muy bajo de los seguidores en Twitter de la empresa media, por más que tú te identifiques con ese enfoque. Lo esencial es que averigües cuanto antes sobre qué temática quieren leer tus followers, con qué frecuencia y con qué tono.

3. Evita proyectarte demasiado en tu público.

El enfoque “yo, como usuario…” que todos empleamos para juzgar contenidos y diseños funciona solo si tu perfil en cuanto a edad, género, gustos, e intereses es muy parecido al de la comunidad que gestionas. En caso de duda, recurre a test comparativos y mide los resultados.

4. Prioriza la escucha a tus usuarios.

La proporción entre escucha y “habla” con tu comunidad está radicalmente volcada hacia la escucha, sobre todo en lo que se refiere a la frecuencia. Si no escuchas varias veces al día las dudas y las quejas de usuarios y seguidores y no respondes con agilidad, te resultará imposible evitar fuegos y crisis de reputación. Lo de la creatividad del blogger y demás es muy bonito, pero la lógica del negocio obliga a priorizar la prevención y extinción de “incendios”.

Usa la frase típica de “no es casualidad que tengamos dos orejas y una sola boca” como regla mnemotécnica para recordar la importancia de escuchar.

5.El buen software es imprescindible para seguir fácilmente varias cuentas y redes.

Si no te organizas bien y no usas buenas herramientas te quedarás sin vida y encima no llegarás a todo.

6. Si te agobia estar cambiando continuamente de programas y procedimientos, elige otro trabajo.

Como Social Media Manager (o cualquier profesión del sector digital), tendrás que estar instalando y utilizando nuevas aplicaciones todo el tiempo: para compartir información con compañeros, para editar textos o imágenes, para publicar contenido, para compartirlo en local o en la nube, emplear gestores de productividad, programas nuevos de métricas y reporting, visualización de datos, etc.

7. Aprende a tolerar cierto nivel de incertidumbre y una cierta dosis de frustración.

Si los productos o servicios de tu empresa son muy sensibles a los problemas o dudas urgentes, como Community o responsable de redes te vas a pasar mucho tiempo “apagando fuegos” a horas intempestivas y leyendo mensajes airados de usuarios con detalles técnicos que no terminas de comprender. Respira hondo y trata de evaluar lo que está pasando y su importancia y pide ayuda al experto si es necesario.

8. Empápate de la misión y visión de tu empresa y de los objetivos esenciales del negocio.

Además de indagar cuáles son los KBR (Key Business Requirements; objetivos del negocio) y los KPI (Key Performance Indicators; indicadores de rendimiento clave), averigua en qué fase se encuentra la compañía, porque, por paradójico que te parezca, puede que sea contraproducente conseguir muchos nuevos usuarios si justo en ese momento no les puedes garantizar un buen servicio.

9. Además de entender el negocio, debes comprender el organigrama y la estructura de departamentos y la relación entre ellos.

El social media y el mundo de la gestión de comunidades tiene que ver con la comunicación. Hay que alinearse con los objetivos del negocio, con la lógica de tu departamento y con las posibilidades de soporte de otros departamentos (especialmente IT y Marketing).

Como decía el protagonista de la serie Life, “Todo está conectado”, así que coordínate con el resto de departamentos.

10. Mide e interpreta el comportamiento de tus usuarios digitales y comunica tus “insights” a quien corresponda.

Si tus recomendaciones no se aplican inmediatamente, no te obceques. Puede que no sea el momento o que tu enfoque no esté completamente alineado con los objetivos del negocio.

11. Sé humilde y resiliente.

Acepta las críticas sin agobiarte, aprende lo que puedan enseñarte las correcciones constructivas y protege tu motivación y tu autoestima frente a los vaivenes del éxito temporal, las modas y tendencias pasajeras.

12. Keep it simple: simplifica.

Dedica el tiempo necesario para entender bien los procesos y las acciones de tu negocio y sector, profundiza en lo que sea complejo y requiera atención detallada, pero a la hora de comunicarte, esfuérzate por escribir de manera entendible, hacer gráficos claros y expresarte con sencillez (y con precisión y gracia; de esto hablaremos otro día con más detalle).

Recuerda, lo que no suma, resta. ¡Simplifica!

13. Intenta ser muy consciente de tus hábitos y de qué efectos tienen en ti.

Si tus hábitos en cuanto a horarios, enfoques, uso de la tecnología o relación con otras personas no te ayudan a cumplir tus objetivos, cámbialos.

14. Si vas a trabajar en una oficina 3.0 hazte con un portátil que pese poco.

Te vas a hartar de deambular con tu portátil en mano por toda la oficina y fuera de ella, así que mejor tener uno ligero y con buena batería.

15. No des nada por sentado respecto a las quejas de usuarios.

Pregunta y documéntate antes de contestar a un usuario que viene con una queja o con un comentario airado en redes sociales. Averigua la base real, el alcance de la queja y de qué tipo de usuario se trata (betatester, usuario free conocido o desconocido, usuario premium reciente o antiguo…). A veces el que parece un troll no lo es y viceversa. Y nunca, nunca, pierdas las buenas formas.

 

 

Vista de panel de un programa de analítica digital
Feb 22

“¿Cómo es él?”: La analítica web explicada a través de una canción de Perales

By admin | 2.0 , analítica web , comunicación , digital , economía , humor , negocio , recomendado , redes sociales , sociedad

Algunas profesiones son difíciles de explicar a amigos y familiares porque o bien no encajan en las categorías tradicionales (médico, abogado, economista,  etc) o bien son muy nuevas y su contenido aún no se ha extendido fuera de su ámbito natural, o incluso porque sus funciones se componen de un montón de términos técnicos en inglés que nadie termina de entender.

Este es el caso de la analítica web, una profesión bastante reciente y que a muchos les suena a chino. El otro día, tratando de explicar a unos amigos en qué consistía el máster de analítica web que acabo de terminar, tras enumerar con poco éxito el tipo de cosas que mide un analista y las herramientas que utiliza habitualmente para hacerlo, se me ocurrió que una buena forma de explicar la analítica digital es utilizando una canción de José Luis Perales.

 

Veamos. La analítica web intenta caracterizar a los usuarios  de determinado producto o servicio digital y conocer su comportamiento para saber cómo se podría mejorar el rendimiento económico de los activos estudiados. Para ello, el analista intenta averiguar “¿cómo es él?” (el usuario de la página web o del ecommerce), en qué lugar se enamoró de ti (adquisición, circunstancias del conocimiento de la marca, boca-oreja, relación mundo offline-online), de dónde es (ubicaciones, información geográfica; desde dónde entra en la web, adquisición), ¿a qué dedica el tiempo libre? (categorías de afinidad e intereses).

La parte de “es un ladrón…” aplica menos, aunque no descarto que en entornos de mucha competencia entre marcas, calificativos de ese tipo puedan invadir la mente del analista o del responsable del marketing online cuando ven que sus usuarios les “ponen los cuernos” y se van a las páginas de la competencia (páginas de salida o “exits”), pero eso ya es otra historia, porque en ese caso el pronombre “él” de la canción se refiere a la competencia y no al usuario.

Hay que ver qué visión de futuro tuvo José Luis Perales en 1982, al componer esta canción que se incluiría en su álbum “Entre el agua y el fuego”, aunque al parecer inicialmente era un encargo de Julio Iglesias.

 

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Plaza de toros
Feb 15

Niños en capeas: De qué hablamos cuando hablamos de riesgos

By admin | comunicación , estadística , formación , psicología , recomendado , redes sociales , sociedad

Hace unos días, la publicación en redes sociales de una foto de Fran Rivera toreando una becerra con su hija de cinco meses en brazos produjo un gran revuelo. Lo que en el mundo taurino es una práctica bastante común y aceptada (a Fran Rivera también se lo llevaba su padre como acompañante) despertó la indignación de mucha gente por el peligro que comportaba para el bebé. De hecho, la Fiscalía de Menores de Sevilla intervino a instancias del Defensor del Menor, considerando que se había sometido a la niña a un riesgo innecesario.

Lo que me interesa del caso no es la polémica en sí, sino la contestación que Fran Rivera dio los periodistas tras declarar ante el Defensor del Menor y la Fiscalía. Según cita El Periódico, “Rivera ha insistido en que la vida de su hija Carmen, de cinco meses, ‘no corrió peligro jamás’. ‘Quien piense así es un trastornado y un chalado’ (…) su larga experiencia como matador de toros le capacita para saber si había riesgo alguno en una capea controlada con una becerra de pequeña envergadura. ‘Corre más riesgo mi hija cuando va en la mochilita y voy andando por la calle, que me puedo caer de boca, que toreando‘, ha insistido”.

 

Imagen de tres toros en el campo

Toros en el campo (foto de 13delf2 a través de Pixabay)

La rotundidad de la frase del torero y la rotundidad de la reacción de los antitaurinos muestra algo que los estudiosos de la estadística (véase Kahneman y Huff) no se cansan de señalar: el carácter no intuitivo de la Ciencia Estadística, lo fácil que resulta malinterpretar las probabilidades de ciertos sucesos en la vida cotidiana. El ser humano medio suele introducir todo tipo de filtros y sesgos a la hora de evaluar las probabilidades, porque en nuestro razonamiento mezclamos observaciones reales con emociones y le damos carta de naturaleza a ocurrencias poco frecuentes, falsas o que no se pueden demostrar.

Fran Rivera y la campana de Gauss

Las declaraciones de Rivera sobre que su hija ‘no corrió peligro jamás’ son erróneas desde una perspectiva de lógica estadística. Torear en una capea con un bebé en brazos, independientemente de la pericia del torero o de su amor por su vástago, es una actividad sometida a la influencia de factores aleatorios como la falta de atención repentina, un posible viento que le ciegue momentáneamente, un error al colocar el pie o el efecto del estado de ánimo… factores recogidos en la curva del error o campana de Gauss. En otras palabras, cuando un torero se enfrenta a un toro o una becerra, su pericia nunca es garantía total frente a los accidentes, ya que el toro también entra en el juego y también influye el azar. Dicho de otro modo, no existe la fiabilidad total de ningún profesional, sea el que sea. De hecho, cualquier actividad implica un cierto grado de riesgo, por más precauciones que queramos tomar.

Por otra parte, está claro que Rivera estaba hablando de una manera emocional y en un momento con una gran carga afectiva (tras la polémica y tras declarar en un juicio), por lo que evidentemente no se podía esperar de él una conclusión con validez científica. Esa misma carga emocional fue la que le llevó a descalificar como “trastornados” y “chalados” a quienes sostenían que su bebé había corrido un gran riesgo durante la capea.

Objetivo: Factchecking

Mi intención inicial al preparar este artículo era realizar un “factchecking” en términos estadísticos de las declaraciones del torero, es decir, calcular el riesgo de un bebé en brazos de su padre en una capea y compararlo con el que corría ese mismo bebé suspendido en la mochila colgada de su padre mientras pasean por la calle para averiguar cuánto había de cierto o de falso en las afirmaciones del torero. Ver cuánta “verdad estadística” había en aquellas palabras, más allá de la carga emocional del momento.

Mi investigación sobre cómo se debería hacer este “factchecking” fue larga y no resultó concluyente. Consulté a varios expertos en Estadística, Sociología y métodos de investigación cuantitativa (ver final del artículo) que me dieron pistas sobre enfoques parciales para este caso y que al mismo tiempo me señalaron lo difícil que era localizar datos fiables sobre situaciones como ésta.

 

Padre con su hija en una playa

Padre con su hija en una playa (foto de sarahbernier3140 via Pixabay)

Lo que pude concluir de mi investigación fue que el enfoque a aplicar aquí era el caso de probabilidad estadística, que debería contemplar el riesgo corrido desde el pasado hasta ahora de padres toreros en capeas con niños en brazos. El cálculo se debería realizar dividiendo los accidentes de Rivera (o de otros) entre el total de veces en que haya tenido lugar esta “situación”, pero este cálculo tropezaba con la dificultad de encontrar datos estadísticos de las capeas realizadas en España en un periodo determinado (y más concretamente de las capeas realizadas con niños) y también con la imposibilidad de disponer de estadísticas fiables de capeas con niños en las que haya habido accidentes.

Un experto en análisis estadístico al que consulté me propuso para mi “factchecking” una comprobación parcial en términos de lógica estadística.

Para este “amigo de los números”:

La declaración del torero es una falacia argumental que no se sostiene bajo ningún concepto, a menos que:

(1) Fran Rivera sea muy torpe andando por la calle.

(2) La mochila en la que lleve a la niña esté llena de fuegos artificiales.

(3) Fran Rivera hable de andar por una calle de Afganistán.

En mi opinión, el torero sólo estará en lo cierto en el caso de que alguna de estas tres premisas sea cierta.

 

Es decir, este analista dividía las posibles fuentes de riesgos de la situación “padre torero paseando por la calle con bebé en mochila” en tres bloques principales, su destreza física, su mochila y la seguridad media de la vía pública transitada y contemplaba en qué casos estos factores de riesgo podían arrojar valores anormalmente altos para justificar un riesgo anormalmente alto para una actividad cotidiana que en el contexto occidental se suele considerar como (razonablemente) segura. Su conclusión en términos lógicos era que la afirmación de Rivera era falsa, pero no lo podía demostrar numéricamente.

Un riesgo incalculable

Tras consultar a varios expertos y diversa documentación, constaté que las herramientas estadísticas a mi alcance no me permitían comprobar mediante cálculos si Fran Rivera estaba en lo cierto o no. Mi análisis me había dejado como conclusión la etiqueta de “Riesgo incalculable por la imposibilidad de contar con un conjunto de datos suficiente” por la dificultad de contar con los datos estadísticos sobre capeas y e incidentes en estas.

Pero en realidad, el callejón sin salida al que parecía haber llegado mi “factchecking” no era tal. El error estaba en  tratar de analizar las declaraciones del torero y la indignación de sus detractores desde una perspectiva meramente estadística, olvidando la vertiente psicológica y emocional de los sujetos.

Riesgos necesarios y evidencias lógicas

En realidad, cuando los defensores del “toreo con bebé” y los contrarios a esta práctica discutían, no tenían en mente el riesgo real sino el riesgo planteado en términos psicológicos. Así, como me indicó el catedrático José Luis Dader, cuando nos planteamos la pregunta “¿qué es más peligroso, que el torero con su niño en brazos toree una vaquilla, una madre deje a su bebé durmiendo solo en casa mientras se ausenta una hora para hacer un recado, o que Michael Jackson se asome por un balcón sujetando a su niño sobre el vacío?”, en realidad lo que estamos evaluando es la pertinencia o no de someter a un niño a diversas situaciones que implican un riesgo y no tanto el grado de riesgo en sí.

En este sentido, argumentaba Dader en su contestación a mi consulta, “hay riesgos que pueden tener evidencia lógica o evidencia científica sin que tengan por qué someterse a medición estadística; es más, que por su alto grado de rigor lógico o evidencia científica quizá nadie se atrevería a someter a prueba empírica. Por ejemplo, ¿qué riesgo estadístico supondría para la salud de un bebé enviarle al próximo vuelo espacial a la luna?, ¿o qué riesgo tendría administrarle todos los días una cucharadita de whisky de malta gran reserva a lo largo de los próximos dos años de su vida? En el primer caso la ciencia tiene suficientemente confirmado el peligro como para ni intentarlo (mientras los avances científicos no hagan que ese viaje sea seguro). En el segundo, puede que el riesgo para su salud sea mínimo pero por razones éticas nadie realizaría el experimento”.

Factores psicológicos

Efectivamente, las dos posturas enfrentadas en la polémica “torear o no con bebé” se explican más desde factores psicológicos que desde factores estadísticos. Una persona acostumbrada a enfrentarse a diario a un animal de doscientos kilos y con grandes cuernos tiende lógicamente a minimizar su percepción del riesgo de la actividad taurina, como un mero mecanismo de adaptación a su día a día. El afán de reducir su disonancia cognitiva hace que “racionalice” el riesgo que corre, minimiza su importancia.

 

Bebé jugando con su osito

Bebé jugando con su osito (Foto de cherylholt vía Pixabay)

Por otra parte, los padres y las madres que cada vez que cogen el coche con la familia tienen que acomodar a su niño en la cara y aparatosa silla preceptiva en el asiento de atrás, so pena de llevarse una buena multa (y de incrementar el riesgo de daño en caso de accidente, según han demostrado los estudios) o que cubren los enchufes de la casa con protectores o que ponen barreras en las ventanas y balcones para evitar caídas, se han acostumbrado a focalizar su atención en los riesgos reales que comporta la vida normal de un niño occidental y tienen asumido que su papel como padres responsables es esforzarse por reducir los riesgos cotidianos de sus hijos.

El proceso mental-emocional de la persona urbana media que se indignó con las fotos de Rivera toreando con su bebé en brazos fue: torear con un bebé en brazos es un disparate y algo innecesario, mientras que caminar por la calle es una actividad necesaria para una vida normal y supone un riesgo bastante bajo.

Conclusión

La conclusión más importante que extraje de mi proceso de comprobación fue que cuando uno quiere verificar la afirmación de un sujeto, lo primero es establecer con claridad “de qué hablamos cuando hablamos de…”, es decir, a qué se refiere realmente el sujeto X al hablar de A, y qué entendió Y por A para contestarle B, porque en todo proceso de comunicación humana con una fuerte carga emocional y altas dosis de polisemia y ambigüedad, a menudo cuando creemos estar hablando de A resulta que estamos hablando de Z.

Mi agradecimiento a Miguel Ángel de la Torre, Kiko Llaneras, José Luis Dader y a G. C.  por su orientación y sus referencias, que me resultaron imprescindibles para preparar el artículo.

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Libros recomendados:

 

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Póster con el significado de las siglas MOOC
Ene 08

Mi experiencia con un curso MOOC (III)

By admin | 2.0 , digital , formación , psicología , recomendado , redes sociales

Póster con el significado de las siglas MOOC

Significado de las siglas MOOC (Mathieu Plourde -CC BY 2.0 via Commons)

Hay probadores de coches, de videojuegos, de apps y de todo lo imaginable, así que hace unos meses se me ocurrió que por qué no hacer las veces de probadora de cursos MOOC y combinar mi experiencia como guionista de contenidos de e-learning y diseñadora instruccional con un punto de vista interno de alumna neófita en el fenómeno de los cursos masivos abiertos online. La oportunidad perfecta para el “experimento” llegó con un curso sobre el aprendizaje: “Learning How to Learn- Powerful Tools” de la Universidad de California en San Diego.

Página de presentación del curso "Learning How to Learn"

Página de presentación del curso “Learning How to Learn”

Inicio del curso

En la primera y segunda parte de la serie sobre estos cursos masivos os hablé sobre las tres primeras semanas. En el artículo de hoy me ocuparé de la 4ª semana. La 4ª y última lección del MOOC “Learning how to Learn” de Barbara Oakley la hago en dos partes. La primera la tarde del domingo, último día, tras intentar infructuosamente arrancar el ordenador varias veces durante toda la mañana, en modo seguro y en modo normal. Por fin por la tarde el ordenador vuelve a la vida y hago toda la primera parte seguida, y me propongo terminar la segunda parte el lunes por la mañana, aprovechando que el curso aplica por defecto la hora del Pacífico, lo que me da unas 9 horas de margen (el deadline es el día 12 lunes a las 9 horas de la mañana hora de Madrid, es decir GTM +1).

Semana número 4

La 4ª  lección sigue la tónica del resto. Como siempre, tres días antes de la fecha límite del domingo me habían mandado un recordatorio, pero esta vez además me han enviado un correo ofreciéndome ser mentora, de alumnos hispanohablantes, o angloparlantes. Ignoro si todos los alumnos reciben este tipo de invitaciones o si solo las reciben quienes tienen determinada nota (en mi caso, hasta este momento, he sacado 10/10 en los test finales de cada lección).

Portada del libro de Barbara Oakley en su versión original

Portada del libro de Barbara Oakley en su versión original

Detrás de los bloques principales de teoría han incluido como en el resto de lecciones un breve resumen que ayuda a fijar las ideas e inmediatamente después te fuerzan a “recuperarlas” en tu memoria con un pequeño cuestionario. El último test recoge de nuevo algunas preguntas de semanas anteriores para asegurarse de que siguen activas en la memoria del alumno. Obtengo un 24/24. Me doy una palmadita virtual a mí misma como forma de gratificarme por mi esfuerzo (uno de los puntos en que insiste el curso es el de reforzar los hábitos positivos; por ejemplo, tras practicar la “técnica del pomodoro”) y pienso que debería buscar hueco para explorar la bibliografía y los recursos complementarios, así como para terminar de leer el libro “Abre tu mente a los números” de Barbara Oakley.

Hasta aquí la parte “formativa”, pero aún me faltaba la parte de la certificación que os contaré próximamente.

Serie sobre los cursos MOOC:

 

Detalle de la portada del libro El arte de medir
Nov 25

¿Cuánto “pesa” la portada de un libro en una venta?

By admin | analítica web , comunicación , digital , diseño , formación , publicidad , recomendado , redes sociales

Hay un dicho inglés que aconseja literalmente no juzgar un libro por su portada (Don’t judge a book by its cover), pero a menudo eso es precisamente lo que hacemos, observar la portada y preguntarnos si nos va a gustar o no el libro y experimentar una respuesta emocional positiva o negativa. Así que la pregunta es ¿cuánto importa el diseño de la cubierta de un libro?, ¿hasta qué punto influye en nuestra decisión de comprarlo o no?

En este post me voy a centrar sobre todo en mi propia experiencia con un libro en concreto. En cualquier caso, supongo que cuanto más visual sea la persona que observa la portada y cuanto más impulsiva sea, mayor impacto tendrá la portada en su decisión, por no mencionar el tipo de libro que sea, ya que por ejemplo si se trata de un libro de texto para un estudio reglado el peso del diseño será menor, por el carácter obligatorio del libro.

El otro día compré el libro “El arte de medir” de Gemma Muñoz y Tristán Elósegui. Lo había visto varias veces en los anaqueles de las librerías, cerca de otros libros de temática parecida que terminaba comprando, pero curiosamente este libro siempre lo dejaba a un lado.

 

Portada del libro El arte de medir

Creatividad e imagen cubierta Pilar de Terán y Raúl Guitián / Diseño de cubierta XicArt

 

 

¿Qué te parece esta portada? ¿Te parece atractiva? ¿Basándote sólo en el diseño, de qué crees que va el libro?

A mí no me parece atractiva. De hecho, desde la primera vez que vi el libro, me pareció que la elección y disposición de sus elementos se deslizaba peligrosamente hacia el terreno de lo kitsch. La referencia a lo japonés era evidente, pero me parecía que aquello representaba la cultura y la estética niponas con el mismo rigor y sutileza que el toro de plástico encima de un televisor sobre un mantelito de ganchillo sintético representa lo español.

La tipografía empleada en el título, de inspiración japonesa, y creada para la ocasión a mí me resulta naif y desafortunada, porque no se parece a los ideogramas chinos, que constituyen la base de la escritura japonesa y tampoco reproduce la gestualidad de la caligrafía japonesa, ni juega con la transparencia e irregularidad de la tinta y del pincel empleado en esta técnica de escritura, sino que utiliza una tinta densa de trazo regular y letras de perfiles predominantemente rectos, impropios del universo que se trata de recrear.

Muestra de escritura japonesa

Muestra de escritura japonesa con su trazo fluido y su acumulación de tinta característicos

 

Además de la (para mí) desafortunada elección de la tipografía y el color del título, la cubierta del libro mezcla una serie de tópicos “japonoides”, la katana y el paisaje, cuya relación con el tema del texto no queda clara hasta que vemos que la katana en realidad es una cinta métrica, cosa que aporta claridad a costa de zambullirse en el terreno del pastiche.

 

"La gran ola de Kanagawa", grabado de Hokusai

“La gran ola de Kanagawa” de Hokusai, con su característico juego de curvas, diagonales y repeticiones y su cuidadosa composición

 

En resumen, en términos de diseño, aquella portada me recordaba más a la carátula de un videojuego de artes marciales del “top manta” que a un libro interesante de analítica web escrito por expertos.

Meses después, buscando bibliografía sobre analítica web, descubrí que los libros en castellano más citados sobre esta materia son los de Gemma Muñoz y Tristán Elósegui y concretamente este. Hasta entonces, como comentaba, el aspecto naif y amateur de la portada me habían llevado a pensar que el contenido del libro también lo sería.

El libro no era como la portada

Me equivocaba. Por lo que he podido ver en mi primera “cata” una vez comprado el libro, el contenido está muy bien, el índice es completo y progresivo y el texto desprende un entusiasmo contagioso. Sin embargo, en lo que se refiere a la maquetación y edición el libro es bastante mejorable. Los epígrafes van destacados sobre un fondo gris (elección poco estética y que dificulta la legibilidad porque la letra es negra), en los destacados se usa demasiado la letra cursiva, en un cuerpo pequeño y sobre un fondo gris (factores que de nuevo disminuyen la legibilidad) y hay párrafos enteros en negrita (cosa que arruina el énfasis que se pretende dar a una parte y “carga” demasiado la página). Faltan bastantes tildes y se nota que el texto no ha tenido una edición profunda.

En resumen, un contenido muy prometedor, con una edición y una maquetación francamente mejorables, como desgraciadamente le sucede a muchos libros de los últimos tiempos.

Conclusiones

Aunque es evidente que mi percepción de los errores estéticos de la cubierta es muy subjetiva y que mucha gente no la compartirá, creo que se pueden extraer dos conclusiones de lo expuesto hasta aquí.

La primera es la importancia de la cubierta a la hora de generar una emoción positiva o negativa respecto a un libro. Los diseñadores y editores tendrán que analizar quién es su público objetivo y esforzarse por determinar si los diseños elegidos resultarán  atractivos o no para estos compradores potenciales.

La segunda conclusión es que el tono “espontáneo” y desenfadado de la estética bloguer no tiene por qué funcionar en la portada ni en los interiores de un libro. En concreto, las tipografías, destacados y espaciados que funcionan razonablemente bien en los textos de un blog no tienen por qué encajar en un libro, y además el aspecto “cuaderno de notas” de un diseño tipo página de Word (los epígrafes sobre fondo gris, los recuadros de texto tan primitivos) no es necesariamente una buena elección para un libro “profesional” de 186 páginas que cuesta 18 euros y que podría (y en mi opinión debería) beneficiarse de las múltiples opciones que ofrecen programas de maquetación como InDesign.

Nov 11

Mi experiencia con un curso MOOC (II)

By admin | 2.0 , comunicación , digital , formación , Idiomas , inglés , psicología , recomendado , recursos humanos , redes sociales , traducción

En este post os contaba la primera parte de mi experiencia con un curso MOOC (curso online masivo y gratuito) de Coursera llamado “Learning How to Learn” sobre técnicas para mejorar el aprendizaje, impartido por la Universidad de California en San Diego, bajo la dirección de Barbara Oakley y Terrence Sejnowski. He querido conocer de primera mano en qué consisten estos cursos y contrastar mi experiencia como alumna con lo aprendido en mis años de editora de cursos online, asesora pedagógica y diseñadora instruccional. He aquí la segunda parte de mi “viaje”.

 

Página de presentación del curso "Learning How to Learn"

Página de presentación en español del curso “Learning How to Learn”

Lecciones segunda y tercera

La segunda y la tercera lecciones del curso las hago con retraso, por circunstancias personales. La flexibilidad de los MOOC puede ser al mismo tiempo su mayor ventaja y su mayor inconveniente para alumnos poco organizados o poco constantes.
A mitad de semana, el alumno recibe un recordatorio de que le quedan unos días para completar la siguiente lección a través de un correo con un asunto como: “Week 2 deadline approaching quickly”. El tono del email es cordial y motivador y el correo incluye un enlace al curso dentro de un botón de llamada a la acción (CTA, Call to Action) para evitar que tengas que buscar la url en tus favoritos o en tu buscador.

Si pasado el domingo no completas las tareas de la semana, recibes un correo con un asunto del tipo: “Week 2 deadline has passed” (la fecha límite de la semana 2 ha pasado). El correo de deadline para la lección 2 se me ha quedado sepultado bajo decenas de correos, pero sí leo el de la lección 3, en el que me comentan en tono cordial que la fecha límite para las tareas de la semana 3 fue el día anterior pero que aún puedo “catch up”. Me recuerdan la fecha límite para entregar las tareas de todo el curso y me indican que pasada esa fecha no admitirán tareas. Me animan a ponerme al día y terminan el correo con un “You can do it!” justo antes del call to action con el enlace al curso.

Fechas límite y motivación

Analizado en términos de persuasión y retórica, el texto del correo me llama al orden pero al mismo tiempo me motiva y me pone fácil “reengancharme” al curso, tanto en un plano emocional como en el práctico. El resultado es que busco un hueco para completar la lección 2 y la completo con éxito (obtengo un 12 sobre 12), aunque esta vez he tenido que ver más de una vez alguno de los videos porque se me escapaban algunos conceptos, debido a que el material de esta parte no lo había leído en el libro base del curso en español (“Abre tu mente a los números- Cómo sobresalir en ciencias aunque seas de letras”) y también por culpa de las interrupciones mientras escuchaba los videos.
Antes de completar la lección 2 he revisado brevemente la bibliografía y el contenido extra (no obligatorio) de la lección 1, pero no he participado en los foros, no he subido mi videopresentación ni tampoco he visto las videopresentaciones de mis peers (mis pares) porque mi objetivo era centrarme primero en la lección 2.

 

Profesores del MOOC "Learning How to Learn"

Profesores del MOOC “Learning How to Learn”

Profesores de carne y hueso

Durante las lecciones 2 y 3 me sorprende menos el aspecto físico de la profesora. Me doy cuenta de que ya me he acostumbrado al aspecto actual de Barbara Oakley, mientras que en la primera lección me costaba reconocer en los videos de la profesora a la persona retratada en la foto de la ficha del curso, en su libro y en su página web.

Un detalle que me gusta es que en la parte en la que se habla de la importancia de los errores para fomentar el aprendizaje, Barbara publica una toma falsa suya en la que se ve que se ha equivocado y tiene que repetir la toma. Este tipo de detalles de coherencia, humor y toque humano enriquecen el curso y le dan un plus.
Al ir sucediéndose los videos-presentaciones de Oakley noto que se empieza a convertir en alguien más cercano y entrañable, como ocurriría con un profesor en una clase presencial. Sin embargo, sus manos en estado de artrosis avanzada me siguen impresionando y pienso que es todo un ejemplo de superación.

En el material extra, en una de las entrevistas, aparece el cuarto de estudio de Barbara Oakley y veo que tiene el mismo ratón que yo, cosa que genera cierta conexión o empatía.

Parte social del curso

He hecho un apunte mental de participar más y ver con detalle cómo son mis compañeros de clase en próximas oportunidades. En la lección 2 el sistema apenas ha insistido en que solicite la certificación del curso. En la primera lección salía un pop-up todo el tiempo sugiriéndomelo, pero se ve que lo han programado para que la frecuencia de estos anuncios disminuya según se avanza en el curso.
El asunto de hacer un video de presentación contando quién soy me sigue resultando poco apetecible, además de que no tengo tiempo. Pero sé que sería buena idea buscar un hueco para hacerlo, porque me ayudaría a trabajar mis habilidades de comunicación y me ayudaría a hacer networking.

Contenido y enfoque

El enfoque y la estructura de la lección de hoy son muy parecidos a los de la semana pasada, aunque esta vez participa menos el “co-professor”. Al final de cada video-clase principal hay un minitest y después del resumen hay un test de “retrieval” más extenso con 12 preguntas para obligarte a “recuperar” la información. Muchas de las preguntas del minitest se repiten en el test final, aunque variando el orden de las respuestas (las famosas baterías que aparecerán de manera aleatoria que todos los guionistas multimedia conocemos). El formato preferido de preguntas es el aquel en el que son válidas varias, normalmente todas o casi todas. Siguen poniendo algunas respuestas trampa (que no tienen nada que ver con el tema o con lo explicado), pero en general hay menos preguntas trampa que en la lección anterior. El sistema de evaluación se va “afinando”.

A la hora de explicar el contenido, siguen utilizando muchas metáforas visuales, que te ayudan a comprender y memorizar los conceptos. Y también hay pequeñas encuestas sobre qué parte te ha parecido más útil para tu aprendizaje de todo lo visto. Suelen dar feedback final en los test, en los que suele aparecer “Bien hecho” o “Lo sentimos pero…” en español y el resto en inglés. La mezcla de idiomas desconcierta un poco al principio.

Cursos más populares del catálogo de MOOC de Coursera

Cursos más populares del catálogo de Coursera en octubre 2015

Dificultades con el idioma

El inglés tiene un grado de dificultad media que me resulta bastante asequible, aunque en la parte de los neurotransmisores me ha costado entender algunos términos porque la pronunciación varía mucho respecto a la grafía y no estoy acostumbrada a oír charlas en inglés sobre ese tema. Por otra parte, pienso que además de aprender la materia el curso me sirve para mantener fresco mi inglés oral. Podría descargarme la transcripción de los videos en español o verlo con subtítulos en español, pero prefiero oírlo en inglés y repetir las partes que no me queden claras, aunque esto lleve más tiempo.

Cuestiones técnicas

Un problema técnico que he detectado es que cuando quieres repetir un video, como el siguiente se lanza automáticamente en unos segundos, aunque pares el nuevo haciendo clic en el icono de pausa, la ventana del nuevo video se queda ahí y tapa el texto de la parte derecha del video que ves por segunda vez. Debería haber alguna forma de hacer desaparecer esa ventana para que no estorbe en las repeticiones.
Esta vez, a la hora de completar el test, el sistema reconoció rápidamente mi patrón de tecleo, pero la cámara me dio un problema porque había tapado la lente de la webcam a raíz de un artículo sobre hackers que acceden a webcams ajenas. Creo que el estar estudiando por tu cuenta en la intimidad de tu cuarto hace que el mero hecho de hacer el examen y activar la cámara te sobresalte un poco, pero imagino que la repetición hará que sea más fácil en lo sucesivo.

Test final de la lección

El test final de la semana 3 incluía dos preguntas de las 2 semanas anteriores. Mientras completo el test, noto que estoy teniendo que hacer un esfuerzo extra para recordar las respuestas correctas, pero lo consigo y pienso que está muy bien que Oakley y su socio apliquen la “spaced repetition” en sus test, que sean coherentes con lo que predican.

Obtengo un 14 sobre 14 y me doy cuenta de que un par de errores cometidos en la parte de “Retrieval Practice” (práctica de recuperación, un test intermedio que te fuerza a recordar lo que acabas de ver) me han servido para repasar esa parte y hacerla bien ahora, en la línea de lo que explica Oakley sobre lo útil que es cometer errores en el aprendizaje como forma de detectar fallos y corregirlos. En otras palabras, he hecho un test perfecto gracias a un par de errores cometidos en la parte de “retrieval”, lo que demuestra que Oakley está en lo cierto cuando insiste en la importancia del autotest y el retrieval en el aprendizaje. Tomo nota mental para aplicar este tipo de repaso basado en autopreguntas y comprobación de respuestas a las materias que aprenda en lo sucesivo.

Para leer la siguiente entrega de la serie sobre los MOOC, haz click aquí:

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Oct 26

Precisión versus exactitud en analítica web

By admin | analítica web , comunicación , digital , publicidad , recomendado , redes sociales

¿A quién quieres más, a mamá o a papá?

Uno de los dilemas a la hora de medir datos en analítica digital es elegir entre un enfoque que prime la precisión (precision) y otro que se decante por la exactitud (accuracy). Así lo comenta Avinash Kaushik en su libro “Web Analytics 2.0. The Art of Online Accountability & Science of Customer Centricity” [pg. 284]  e ilustra la diferencia mediante dos dianas con impactos distribuidos de la forma siguiente.

 

Dianas precisión frente exactitud

Diana de la precisión y diana de la exactitud (Wikipedia Commons)

 

Kaushik define accuracy como: “how close to perfect you can get”, es decir, hasta qué punto tu medición se acerca a la perfección de la exactitud total y precision como “the degree to which your efforts yield the same results”, es decir, el grado en que tus esfuerzos de medida obtienen los mismos resultados.

Como se ve, en la diana izquierda los lanzamientos han quedado más cerca del centro (y por tanto del objetivo), lo que supone mayor exactitud respecto al objetivo, mientras que los disparos de la diana derecha están más alejados del centro, pero más juntos entre sí, lo que supone una mayor capacidad para predecir dónde “aterrizará” el tiro.

El siguiente gráfico ilustra distintas combinaciones de exactitud-precisión y sus implicaciones.

Ilustración con cuatro casos

Ilustración con cuatro casos (fuente)

 

Evidentemente, lo ideal sería poder contar con un enfoque de gran precisión y gran exactitud para nuestros datos, pero en el mundo real hay que priorizar uno u otro enfoque. La conclusión de Avinash es que es preferible elegir la precisión porque esta nos garantizará  poder predecir dónde van nuestros “disparos”, mientras que si nos polarizamos hacia lo que es exacto (accurate), no solo no seremos exactos, sino que además no podremos prever nuestra desviación.

Con un modelo mental de precisión, prosigue Avinash, el analista sabe dónde es posible que termine cada disparo y a qué distancia de su objetivo lo va a hacer. Si ofrecemos este enfoque a los encargados de tomar las decisiones esto permitirá una toma de decisiones más rápida y obtener impactos predecibles para nuestros resultados. Así pues -concluye el experto en analítica web- conviene empezar centrando la estrategia de datos en las áreas en las que uno pueda ser preciso.

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Oct 21

Mi experiencia con un curso MOOC (I)

By admin | digital , formación , Idiomas , recomendado , redes sociales

Los MOOC (Massive Online Open Course) son cursos online masivos gratuitos impartidos por universidades de todo el mundo sobre prácticamente cualquier tema imaginable (Física, Matemáticas, Psicología, Negociación, Chino, Literatura, Historia, Creatividad, Big Data).

 

La plataforma Coursera tiene cientos de cursos MOOC

La plataforma Coursera tiene cientos de cursos MOOC

 

Se trata de cursos cortos, de entre 4 y 8 semanas, con una estructura modular, que para lo teórico se apoya sobre todo en las “videoclases” e infografías y que para la calificación combina los cuestionarios online con proyectos que se evalúan mediante un sistema “peer-to-peer” (la corrección entre pares, entre alumnos). La inscripción es gratuita, pero para conseguir un certificado de haberlo completado debes abonar unos 49$.

Como editora de cursos de e-learning y autora de contenidos de formación, primero en Santillana y después en Telefónica Learning Services, tenía ganas de experimentar “desde dentro” los cursos MOOC y conocer de primera mano sus posibilidades y limitaciones.

La oportunidad de hacerlo se presentó en el mes de septiembre con un curso sobre aprendizaje de Coursera llamado “Learning How to Learn. Powerful mental tools to help you master tough subjects” de la Universidad de California en San Diego, impartido por Barbara Oakley (de quien ya hablé aquí). Me apunté porque había empezado a leer el libro de Oakley (“Abre tu mente a los números-Cómo sobresalir en ciencias aunque seas de letras”) y quería aprender técnicas para afrontar bien el estudio de la estadística para mi incursión en el mundo del Periodismo de Datos y la Analítica Web.

Página de presentación del curso "Learning How to Learn"

Página de presentación de la edición de noviembre del curso “Learning How to Learn”

El libro “Abre tu mente” (en inglés “A mind for numbers“) cuenta precisamente cómo Oakley, que tenía formación de lingüista, vio la necesidad de reinventarse como ingeniera y cómo afrontó ese “reciclaje” que requería unas habilidades cognitivas diferentes para aprender materias muy distintas a las estudiadas en una Filología. La autora ha sistematizado sus propias técnicas y las ha completado con la experiencia y la investigación de otras personas. De este trabajo ha resultado tanto un libro como un curso online muy recomendables.
Antes de este curso había hecho un pequeño intento con otro de programación en Python también de Coursera pero por circunstancias no lo terminé, así que en realidad mi verdadero estreno como alumna de un MOOC fue este curso de la Universidad de California en San Diego. En este y los siguientes artículos iré recogiendo mis sensaciones y observaciones como alumna mientras realizaba el curso.

 

Portada del libro de Barbara Oakley en su versión original

Portada del libro de Barbara Oakley en su versión original

Antes de empezar el curso recibí correos motivadores y con información de fechas y procedimientos. Además de otras cuestiones, esos correos me comunican que el libro de Oakley ha sido incluido en una lista de Business Insider, que la autora va a participar en una Conferencia Nacional sobre Educación, que el curso tiene cuenta en Twitter , que han creado un hashtag específico  y que disponen también de un perfil en Facebook. Sugieren, además, que si tienes cuenta en Twitter les sigas y les saludes. Hay un momento del largo correo en que todo empieza a sonarme demasiado a “visite nuestro bar”, aunque entiendo que un curso gratuito debe usar recursos de este tipo (generación de leads de calidad de personas muy interesadas en un tema; aumento del número de seguidores en redes e incremento del engagement con ellos). En el próximo post hablaré de la primera semana.

Puedes leer la segunda parte de este artículo aquí.

Sep 28

“Emojis” de Whatsapp y jamón ibérico

By admin | comunicación , digital , diseño , humor , lenguaje , recomendado , redes sociales

Hace unos días publicaba un post con 21 refranes cifrados en lenguaje emoji y otro artículo con las soluciones.

Hoy voy a recoger algunas curiosidades sobre esas cadenas de adivinanzas con emojis y una especie de “making of” sobre cómo preparé los post. He tratado de localizar la fuente o el autor de estos 21 emojis refraneros para despejar ambigüedades y documentar el artículo, pero me ha sido imposible.

Lo que sí he podido saber es que en 2013 hubo una oleada de emojis refraneros iniciada por el guionista y director de cine Rodrigo Sopeña de la que se hizo eco Luis Piedrahita, según comenta Jaled Abdelrahim aquí. Los emojis “castizos” de Sopeña consistían en una serie de 69 refranes visuales, que aún se pueden consultar en una web  para profesores de español para extranjeros.

Tratando de esclarecer el significado de algunos de los refranes de la “Lista de 21 emojis” terminé en el foro de esta web. Allí vi que la frase visual más ambigua era la número 8.

Misterioso refrán español en lenguaje emoji

Misterioso refrán español en lenguaje emoji

Castellanoparlantes de diversos países interpretaban cosas muy diversas, por ejemplo: “No siempre al mejor puerco le toca el mejor hueso”, o “No es amor al chancho sino a los chicharones”. Otro más traducía los emojis como “quien no tiene corazón de puerco tiene corazón de pollo” y un cuarto,“A cada marrano le llega su noche buena” (sic).

Para mí la interpretación más plausible de esta cadena de emojis es “No te enamores de un cerdo porque te guste el jamón”, porque aunque no conozco ese refrán creo que es el que mejor cuadra con los iconos. Había también internautas que señalaban que el refrán era “A cada cerdo le llega su San Martín”, pero no se ve ningún emoji que pueda representar a San Martín…

Como comenté en su momento, la frase que me resultó más surrealista fue la del refrán número 7…

Refrán número 7

….que finalmente significaba “Camarón que se duerme se lo lleva la corriente”. Investigando en la red sobre ella encontré material curioso que compartí con vosotros aquí.

 

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