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May 23

Dame más golosinas: La senda del autocontrol I

By admin | libros , literatura , psicología , recomendado , recursos humanos , sociedad

¿Puede una golosina predecir el éxito en la vida adulta?

El test de la golosina – Cómo entender y manejar el autocontrol

Walter Mischel Debate. Traducción de Joaquín Chamorro Mielke. 2015 (título original: The Marshmallow Test) 304 págs. 23,90 €

 

portada El test de la golosina

En la década de los 60 se realizó un experimento con niños y golosinas del que seguramente hayas oído hablar. A un grupo de niños de 4 años de la Bing Nursery School, en la Universidad de Stanford, se les dio la opción de comerse una nube (“malvavisco” dicen en Latinoamérica) en el momento, o dos si eran capaces de esperar 15 minutos.

Algunos de ellos lo lograban y otros no. En aquella ocasión no se grabó el experimento, pero en siguientes ediciones sí, y ver el video es muy divertido y muy revelador.

El hallazgo esencial de Walter Mischel fue que los niños con mayor capacidad para posponer la gratificación, años después mostraban mayor éxito profesional, menor tasa de obesidad y de consumo de drogas y tenían menor probabilidad de entrar en prisión. En resumen, su autocontrol temprano estaba asociado a un mayor éxito en la vida.

En sus investigaciones también descubrió que este patrón era común a diversas culturas, ya que en Colombia pasó lo mismo (no te pierdas el video del experimento de Colombia en la Charla Ted de Mischel especialmente la “esnifadora” de los ojos grandes).

Al analizar las estrategias que utilizaban los niños capaces de posponer la gratificación, Mischel descubrió que había dos patrones claros: la distracción y el enfriamiento.

Los niños se distraían mediante monólogos en voz alta, juegos, movimiento corporal, cantando, o bien enfriaban la tentación mediante la reducción de la golosina a algunos de sus rasgos menos tentadores: las nubes se asociaban a nubes de la atmósfera, se fijaban en la forma de la nube más que en su olor o su textura, se le ponía un marco mental a la chuche como si fuera una foto (“las fotos no se comen”, dijo un niño). En otras palabras, el autocontrol se lograba mediante una correcta gestión de la atención y la percepción.

Aunque parecía haber niños con una mayor capacidad innata para resistir la tentación, Mischel y su equipo constataron que es posible mejorar el control de uno mismo mediante técnicas de distanciamiento y enfriamiento. De hecho hasta el Monstruo de las Galletas (Cookie Monster) de Barrio Sésamo (Sesame Street) ha adquirido en los últimos años un considerable autodominio gracias a los consejos del psicólogo de origen austriaco y profesor de la Universidad de Columbia.

Un personaje zampagalletas con un dominio de su apetito pierde parte de su gracia, pero seguro que su nivel de insulina y su salud dental se lo agradecen, por no mencionar las futuras generaciones.

 

May 01

Un lugar limpio y bien iluminado (Hemingway)

By admin | cuentos , escritura , Idiomas , inglés , libros , literatura , recomendado , traducción

Los libros viejos deparan sorpresas. Releyendo una antología de cuentos de Hemingway publicada en 1968 por Plaza y Janés  encontré una cosa muy curiosa.

 

Libro de relatos de Hemingway portada

A pesar del aspecto desvencijado de la edición, el libro contiene piezas clave de la narrativa del inventor de la estructura “iceberg”, como “Los asesinos”, “Las nieves del Kilimanjaro” o “Un lugar limpio y bien iluminado”.

Fue precisamente en “A Clean, Well-Lighted Place” (1933), el magnífico cuento que James Joyce consideraba una de las mejores historias jamás escritas (y que deberías leer o releer), donde se agazapaba la sorpresa de la que hablo: el cuento no terminaba donde tenía que terminar, sino mucho antes.

Busqué alguna nota aclaratoria en el prólogo, pero lo único que encontré fue esta indicación en la solapa del libro: “Novela completa. Edición no resumida”, cuando irónicamente ¡no se trataba de una novela y a uno de los cuentos le faltaba un cuarto de su extensión!

 

solapa_hemingway

Como el libro es antiguo y está destrozado, pensé que quizá le hubieran arrancado hojas o que fuera una edición descuidada a la que le faltaran partes. Según la numeración no se habían arrancado hojas y revisando la fecha de publicación (1968, en plena dictadura de Franco; el libro es más viejo que yo) deduje que la razón de las páginas desaparecidas era la censura, porque la parte ausente incluye una reescritura del Padre Nuestro en clave nihilista que podría levantar ampollas en un régimen confesional católico como aquel. Investigando más aún supe que el tal Luis de Caralt, dueño de la editorial por aquel entonces, era falangista.

Y la pregunta que seguramente te estés haciendo ahora sea: ¿era importante para el relato la parte cortada? Muy importante, dado que es el cuarto final de la historia y teniendo en cuenta lo sintético que son los cuentos del creador de la teoría del iceberg en narrativa. Cortar un cuarto del octavo que muestran los cuentos de Hemingway es mucho cortar. El cuento pasa de minimalista a infinitesimal, se queda en pura homeopatía.

A continuación reproduzco el fragmento que se publicó en la versión española de 1968 de “Un sitio limpio y bien iluminado” (en mi propia traducción) y después veremos la parte que faltaba.

***

Era muy tarde y todos se habían ido del café salvo un hombre viejo que estaba sentado a la sombra que formaban las hojas de un árbol, iluminado por la luz eléctrica. Durante el día la calle estaba polvorienta, pero por la noche la humedad hacía que el polvo se asentara y al anciano le gustaba sentarse allí tarde porque estaba sordo y ahora por la noche estaba tranquilo y notaba la diferencia. Los dos camareros del interior del café sabían que el anciano estaba un poco borracho y aunque era un buen cliente sabían que si bebía demasiado se iría sin pagar, así que estaban muy pendientes de él.

—La semana pasada intentó suicidarse—dijo uno de los camareros.

—¿Por qué?

—Estaba desesperado.

—¿Por qué?

—Por nada.

—¿Cómo sabes que era por nada?

—Tiene mucho dinero.

Estaban sentados uno junto a otro en una mesa cercana a la pared, próxima a la puerta del café y miraban a la terraza donde todas las mesas estaban vacías menos la del viejo sentado a la sombra de las hojas del árbol que el viento movía ligeramente. Una chica y un soldado pasaron por la calle. La luz de la farola brilló sobre la chapa del cuello de la chaqueta. La chica no llevaba sombrero y caminaba a toda prisa junto a él.

—Los guardias le cogerán —dijo uno de los camareros.

—¿Qué importa si consigue lo que busca?

—Más le vale irse ahora. Los guardias le cogerán. Han pasado por aquí hace cinco minutos.

El viejo sentado en la sombra golpeó el plato con la copa. El camarero joven fue hasta él.

—¿Qué desea?

El viejo le miró.

—Otro coñac—dijo.

—Se emborrachará—dijo el camarero. El viejo le miró. El camarero se fue.

—Se quedará toda la noche—dijo a su compañero—. Tengo sueño. Nunca me voy a la cama antes de las tres de la mañana. Debería haberse suicidado la semana pasada.

El camarero cogió la botella de coñac y otro platito del mostrador de la parte interior del café y se fue hasta la mesa del viejo. Puso el plato en la mesa y llenó la copa de coñac.

—Debería haberse matado la semana pasada—le dijo al hombre sordo.

El hombre hizo un gesto con el dedo.

—Un poco más —dijo.

El camarero siguió llenando la copa hasta que el coñac rebasó, cayó por el pie y alcanzó el primer platito de la pila.

—Gracias—dijo el viejo.

El camarero se llevó de nuevo la botella al interior del café. Volvió a sentarse en la mesa con su compañero.

—Ya está borracho—dijo.

—Se emborracha todas las noches.

—¿Por qué quería suicidarse?

—¿Cómo voy a saberlo?

—¿Cómo lo hizo?

—Se colgó de una cuerda.

—¿Quién lo bajó?

—Su sobrina.

—¿Por qué lo hizo?

—Por miedo a que su alma se condene.

—¿Cuánto dinero tiene?

—Mucho.

—Tiene que tener unos ochenta años.

—Sí, tendrá unos ochenta años.

—Ojalá se fuera a casa. Nunca puedo irme a la cama antes de las tres. ¡Qué horas son esas para irse a la cama!

—Se queda porque le gusta.

—Está solo. Yo no estoy solo. Tengo una mujer que me espera en la cama.

—Él también tenía una mujer.

— Ahora una mujer no le serviría para nada.

—Eso no lo sabes. Puede que estuviera mejor si tuviera una mujer.

—Su sobrina le cuida. Tú has dicho que le bajó de la cuerda.

—Lo sé.

—No me gustaría ser tan viejo. Un hombre viejo es algo asqueroso.

—No siempre. Este hombre es limpio. Bebe sin derramarse la bebida. Incluso ahora, borracho, mírale.

—No quiero mirarle. Ojalá se fuera a su casa. No tiene consideración con los que tienen que trabajar.

El viejo apartó la vista de la copa para mirar la calle y luego miró a los camareros.

—Otro coñac—dijo, señalando su copa. El camarero que tenía prisa fue hasta él.

—Terminado—dijo, hablando con la falta de sintaxis que la gente estúpida emplea cuando habla con los borrachos o los extranjeros—. No más esta noche. Cerrado ahora.

—Otro, dijo el viejo.

—No. Terminado—. El camarero limpió el borde de la mesa con un paño y meneó la cabeza.

El viejo se levantó, contó lentamente los platitos, sacó del bolsillo un monedero de cuero y pagó las copas, dejando de propina una peseta.

El camarero miró cómo caminaba por la calle, un hombre muy viejo que se tambaleaba un poco pero que andaba con dignidad.

—¿Por qué no le has dejado quedarse a beber?—preguntó el camarero que no tenía prisa. Estaban levantando los cierres—. No son ni las dos y media.

—Quiero irme a casa y a la cama.

—¿Qué es una hora?

—Más para mí que para él.

—Una hora da lo mismo.

—Tú también hablas como un viejo. Puede comprarse una botella y beber en casa.

—No es lo mismo.

—No, no lo es—reconoció el camarero que tenía esposa. No quería ser injusto. Era solo que tenía prisa.

—¿Y tú? ¿No tienes miedo de llegar a casa antes de tu hora habitual?

—¿Intentas insultarme?

—No, hombre, sólo es una broma.

—No —dijo el camarero que tenía prisa, levantándose tras echar el cierre.— Tengo confianza. Soy todo confianza.

—Tienes juventud, confianza y un trabajo—dijo el camarero de más edad—Lo tienes todo.

— ¿Y a ti qué te falta?

—Todo menos el trabajo.

—Pero tienes todo lo que yo tengo.

—No. Nunca he tenido confianza y no soy joven.

—Venga. Deja de decir tonterías y cierra.

—Soy uno de esos a los que les gusta quedarse hasta tarde en el café —dijo el camarero de más edad—. Con todos aquellos que no quieren irse a la cama. Con todos aquellos que necesitan una luz por la noche.

—Quiero irme a casa y a la cama.

—Somos muy diferentes—dijo el camarero de más edad. Ahora ya vestido para ir a casa—. No es solo una cuestión de juventud y confianza, aunque esas cosas son muy hermosas. Todas las noches me resisto a cerrar porque puede haber alguien que necesite el café.

—Hombre, hay bodegas abiertas toda la noche.

—No lo entiendes. Este es un café limpio y agradable. Está bien iluminado. La luz es muy buena y ahora además las hojas hacen sombra.

—Buenas noches —dijo el camarero más joven.

—Buenas noches —dijo el otro.

***

Los lectores de la versión de español de finales del siglo XX se quedaban aquí, con el intercambio de buenas noches de los camareros frente al cierre echado del café limpio y bien iluminado. La historia se quedaba en la observación del cliente viejo, el intercambio de pareceres de los dos camareros y la declaración del interés del camarero mayor en ser una especie de faro para trasnochadores solitarios mientras que el camarero joven quería volver a casa con su mujer a toda costa.

Pero el cuento original de Hemingway no se acababa aquí, sino que seguía contándonos lo siguiente sobre el camarero de más edad.

***

Apagó la luz y continuó la conversación consigo mismo. Es la luz desde luego pero hace falta que el lugar esté limpio y sea agradable. Uno no quiere música. Desde luego que uno no quiere música. Tampoco se puede estar de pie ante una barra con dignidad aunque sea lo único que se puede encontrar a estas horas. ¿A qué le tenía miedo? No era miedo ni temor. Era una nada que él conocía demasiado bien. Era todo una nada y un hombre era una nada también. Era solo eso y la luz era todo lo que necesitaba y cierta limpieza y orden. Algunos vivían en ello y nunca se daban cuenta pero él sabía que todo eso era nada y pues nada y pues nada. Nada nuestro que estás en la nada, nada sea tu nombre, venga a nosotros tu nada, nada sea tu voluntad así en la nada como en la nada, danos nada nuestra nada de cada día y nádanos nuestras nadas como nosotros también nadamos nuestras nadas y no nos nades en la nada y líbranos de la nada pues nada. Ave nada, llena de nada, nada está contigo. Sonrió de pie frente a una barra con una brillante máquina de café a presión.

—¿Qué le pongo? –preguntó el camarero del bar.

Nada.

Otro loco más –dijo el camarero del bar y se dio la vuelta.

—Una copita –dijo el camarero.

El camarero del bar se la sirvió.

—La luz es muy brillante y agradable pero el bar no está limpio –dijo el camarero del café.

El camarero del bar le miró pero no dijo nada. La noche estaba demasiado avanzada para entablar una conversación.

—¿Quiere otra copita? –preguntó el camarero del bar.

—No, gracias –dijo el camarero y se fue. No le gustaban los bares ni las bodegas. Un café limpio y bien iluminado era algo muy diferente. Ahora, sin darle más vueltas, se iría a casa, a su habitación. Se tendería sobre la cama y por fin, cuando amaneciera, se dormiría. Después de todo –se dijo a sí mismo– probablemente sólo sea insomnio. Mucha gente debe tenerlo.

[Las palabras en cursiva aparecen en español en la versión original. Ambos fragmentos son traducción mía de la versión en inglés]

___________

Este final cambia un poco la cosa respecto a la versión que terminaba cuando los dos camareros se dan las buenas noches, ¿no te parece?

Las “rarezas” del cliente viejo y del camarero mayor ya no son meras rarezas, sino más bien el vacío existencial de los dos personajes. Un agujero, una “nada” literal, que crece o se hace más evidente cuando cae la noche y que sólo parece “llenarse” parcialmente cuando se está en lugares públicos, limpios y bien iluminados y con alcohol cerca.

Una “nada” que tiene que ver con la soledad, con la falta de sentido (ni siquiera la religión ya da sentido ni consuela).

Es como si la luz y la limpieza y las sombras en los sitios correctos mitigasen la sensación de agujero negro del vacío o de la carencia.

El cuento se publicó por primera vez en 1933 en la revista “Scribners”. Puedes descargarte gratis el relato completo en inglés aquí.

Enlace a un interesante artículo de Vila Matas titulado La vida según Hemingway

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Abr 18

Lorem ipsum, my friend

By admin | diseño , escritura , libros , literatura , recomendado , sociedad , tipografía

Lo habrás visto en páginas web en construcción, en catálogos, carteles, incluso en una diapositiva de una presentación que alguien se olvidó de revisar.

“Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo consequat. Duis aute irure dolor in reprehenderit in voluptate velit esse cillum dolore eu fugiat nulla pariatur. Excepteur sint occaecat cupidatat non proident, sunt in culpa qui officia deserunt mollit anim id est laborum.”

En el primer golpe de vista parece un texto real en tu lengua, pero pronto te das cuenta de que no es así. La familiaridad es buscada, porque de lo que se trata es de conseguir una combinación de letras que reproduzca la frecuencia y distribución de letras habitual en los idiomas  occidentales.

El famoso “Lorem ipsum” se viene utilizando desde hace décadas como relleno en trabajos de diseño gráfico para papel y en soporte web por dos razones fundamentales. La primera es que su distribución de letras se parece mucho a la del inglés y las lenguas romances, lo que permite a diseñadores y clientes hacerse una idea aproximada de cómo quedará un texto real con un formato o estilo determinado para tomar decisiones sobre diseño antes de contar con el texto definitivo. Y te preguntarás, si se trataba de distribuciones de letras reales, ¿por qué no emplear un texto literario de tu propia lengua?

Eso nos lleva a la segunda razón, que es que quien tiene que evaluar si le gusta o no el diseño tiende a tratar de entender el texto y le resulta difícil darse cuenta al mismo tiempo de si el tipo de letra, los blancos y la maquetación son los correctos. En resumen, la búsqueda del significado del texto ejerce una atracción poderosa que dificulta la percepción estética (la lectura se impone al diseño).

En ese caso, ¿por qué elegir este extraño texto en lugar de repetir n veces “texto de muestra”, por ejemplo? El problema de esa alternativa es que ese texto de muestra no reproduce todo el alfabeto ni tampoco combinaciones de palabras representativas en cuanto a longitud y tipo de blancos y a la hora de elegir un diseño y una tipografía es importante saber cómo funcionan los distintos rasgos de las letras, cómo distribuye los blancos, el interlineado y demás.

Ahora que está clara su utilidad la pregunta es ¿significa algo? y también ¿de dónde viene? Esto está menos claro. El texto no tiene significado pero tampoco es aleatorio. En realidad se trata de una derivación de un fragmento de una obra clásica de Cicerón, al que se han añadido y quitado muchas palabras y sílabas (por ejemplo, “lorem” no existe en latín sino que procede de quitar “do” a “dolorem”).

La persona que descubrió la fuente de “Lorem Ipsum” fue un profesor de Latín de una universidad de Virginia llamado Richard McClintock. Además de profesor era Director de Publicaciones y al toparse con el famoso texto figurado decidió averiguar su sentido. Una de las palabras que buscó en el diccionario fue la palabra “consectetur” y consultando las referencias de esa palabra en la literatura clásica vio una que le resultaba familiar y que resultó ser un texto de ética de Cicerón (concretamente la Sección 1.10.32 de “de Finibus Bonorum et Malorum”, “Sobre los Límites del Bien y El Mal; 45 a.C).

McClintock incluso llegó a afirmar que el “Lorem Ipsum” venía usándose en la imprenta desde el siglo XVI para libros de muestras, porque afirmaba haber visto libros de aquella época con este texto. Este extremo no se pudo demostrar porque no consiguió localizar los libros que creía haber visto, pero en muchos sitios web se sigue citando como cierto.

Lo que sí está claro es que Lorem Ipsum lleva con nosotros al menos desde los años 60 del siglo XX, momento en que Letraset incluyó hojas o plantillas de letra con este texto para los diseñadores gráficos y también sabemos que posteriormente el programa de autoedición PageMaker decidió incluirlo.

En la actualidad existen múltiples sitios web que permiten generar texto Lorem ipsum automáticamente de forma gratuita. Uno que me ha gustado especialmente es este, que utiliza como fuente para los textos figurados los chistes de Chiquito de la Calzada. La web es esta.

generador de textos figurados para diseño gráfico

Generador de textos figurados para diseño gráfico con chistes de Chiquito de la Calzada

 

(Fuente imágenes 1 y 2: http://www.chiquitoipsum.com/)

 

En este artículo hablan de otra web que permite generar texto figurado con citas de series de dibujos como Futurama o los Simpson.

 

Mar 29

Cyrano y los ejercicios de estilo de Queneau

By admin | francés , humor , literatura , recomendado , traducción

Recientemente he tenido la oportunidad de revisitar “Cyrano de Bergerac”, una obra que me encanta. Esta vez ha sido a través de la versión teatral en francés de Georges Lavaudant dentro del Festival de Otoño a Primavera de Madrid con dramaturgia de Daniel Loayza.

Aunque ya había visto varias veces la película de Rappeneau protagonizada por Depardieu, tanto en la versión original francesa como doblada al español, no había asistido a ningún montaje teatral ni tampoco a la ópera.

Banner Cyrano

La puesta en escena en sí no me gustó especialmente, la mayor parte de los actores gritaban en lugar de proyectar la voz y había una cierta necesidad de volver aquello contemporáneo mediante la ropa, interacción con el público y efectos visuales que en mi opinión chirriaba. Pese a sus desaciertos el montaje entregaba vivas las líneas de Rostand y dejaba en el espectador las ganas de leer (o releer) el texto y saborear despacio algunas escenas.

Y eso es lo que he hecho.

“Cyrano” tiene varios elementos muy interesantes a nivel literario. Hoy me voy a centrar en el primero de ellos. Con esta obra de finales del XIX Rostand es pionero de algo que trabajaría posteriormente in extenso Raymond Queneau) a mediados del XX en su conocido libro de “Ejercicios de estilo”.

Básicamente la idea consiste en tomar un elemento mínimo (una anécdota o historia muy sencilla), aplicarle pequeñas variaciones estilísticas y construir una serie con esas variaciones, de manera que el resultado es un fragmento con un cierto carácter musical y lúdico que funciona por contraste y acumulación. Además, en el proceso de realizar esos “ejercicios” (cosa que aconsejo a todo persona interesada en mejorar su escritura) lo que se constata de manera muy clara es la vinculación y los límites entre el contenido y la forma así como los límites de tu propia capacidad expresiva y de tu imaginación.

La cuestión es que Rostand ya dominaba en 1897 el pequeño juego literario de las variaciones estilísticas, en su caso en torno a la mofa que hace Cyrano sobre su propia nariz en hasta veinte claves distintas.

Estamos en la Escena IV del Acto I y el parco y poco talentoso vizconde de Valvert sólo ha conseguido soltar un paupérrimo: “ (…) tenéis… tenéis… una nariz…. ¡Una nariz muy grande!” a lo que nuestro Cyrano replica lo siguiente:

Sois poco inteligente, jovenzuelo. Pueden decirse muchas más cosas sobre mi nariz variando el tono. Por ejemplo, agresivo: «Si tuviese una nariz semejante, caballero, me la cortaría al momento»; amigable; «¿Cómo bebéis; metiendo la nariz en la taza o con la ayuda de un embudo?»; descriptivo; « ¡Es una roca… un pico… un cabo…! ¿Qué digo un cabo?… ¡es toda una península!»; curioso; «¿De qué os sirve esa nariz?, ¿de escritorio o guardáis en ella las tijeras?»; gracioso; «¿Tanto amáis a los pájaros que os preocupáis de ponerles esa alcándara para que se posen?»; truculento; «Cuando fumáis y el humo del tabaco sale por esa chimenea… ¿no gritan los vecinos; ¡fuego!, ¡fuego!?»; prevenido; «Tened mucho cuidado, porque ese peso os hará dar de narices contra el suelo», tierno; «Por favor, colocaros una sombrilla para que el sol no la marchite»; pedante; «Sólo un animal, al que Aristóteles llama hipocampelefantocamelos, tuvo debajo de la frente tanta carne y tanto hueso»; galante: «¿Qué hay, amigo? Ese garfio… ¿está de moda? Debe ser muy cómodo para colgar el sombrero»; enfático: «¡Oh, magistral nariz!, ¡ningún viento logrará resfriarte!»; dramático; « ¡Es el mar Rojo cuando sangra!»;admirativo; « ¡Qué maravilla para un perfumista!»; lírico; «Vuestra nariz… ¿es una concha? ¿Sois vos un tritón?»; sencillo; «¿Cuándo se puede visitar ese monumento?»; respetuoso;«Permitidme, caballero, que os felicite; ¡eso es lo que se llama tener una personalidad!»; campestre; ¿Que es eso una nariz?… ¿Cree usted que soy tan tonto?… ¡Es un nabo gigante o un pequeño melón!»; militar: «Apuntad con ese cañón a la caballería!»; práctico: «Si os admitiesen en la lotería, sería el premio gordo». Y para terminar, parodiando los lamentos de Píramo: «¡Infeliz nariz, que destrozas la armonía del rostro de tu dueño!» Todo esto, poco más, es lo que hubierais dicho si tuvieseis ingenio o algunas letras. Pero de aquél no tenéis ni un átomo y de únicamente las cinco que forman la palabra «tonto». Además, si poseyeseis la imaginación necesaria para dedicarme, ante estas nobles galerías, todos esos piropos, no hubieseis articulado ni la cuarta parte de uno solo, porque, como yo sé piropearme mejor que nadie, no os lo hubiese permitido.

 

Simplemente brillante. No solo ha construido un pasaje fantástico, vibrante, lleno de imágenes muy sugerentes sino que ha vencido a su contrincante haciendo mofa de su propia nariz descomunal con mucha más gracia e ingenio del que hubiera podido aplicar Valmont.

Savinien de Cyrano de Bergerac

Cyrano fue un personaje real del siglo XVII

 

El texto original francés dice lo siguiente:

CYRANO:

Ah ! non ! c’est un peu court, jeune homme !
On pouvait dire. . .Oh ! Dieu !. . .bien des choses en somme. . .
En variant le ton,—par exemple, tenez:

Agressif: “Moi, monsieur, si j’avais un tel nez
Il faudrait sur-le-champ que je me l’amputasse !”

Amical: “Mais il doit tremper dans votre tasse !
Pour boire, faites-vous fabriquer un hanap !”

Descriptif: “C’est un roc !. . .c’est un pic !. . .c’est un cap !
Que dis-je, c’est un cap ?. . .C’est une péninsule !”

Curieux: “De quoi sert cette oblongue capsule ?
D’écritoire, monsieur, ou de boîte à ciseaux ?”

Gracieux: “Aimez-vous à ce point les oiseaux
Que paternellement vous vous préoccupâtes
De tendre ce perchoir à leur petites pattes ?”

Truculent: “Ça, monsieur, lorsque vous pétunez,
La vapeur du tabac vous sort-elle du nez
Sans qu’un voisin ne crie au feu de cheminée ?”

Prévenant: “Gardez-vous, votre tête entraînée
Par ce poids, de tomber en avant sur le sol !”

Tendre: “Faites-lui faire un petit parasol
De peur que sa couleur au soleil ne se fane !”

Pédant: “L’animal seul, monsieur, qu’Aristophane
Appelle Hippocampelephantocamélos
Dut avoir sous le front tant de chair sur tant d’os !”

Cavalier: ‘Quoi, l’ami, ce croc est à la mode ?
Pour pendre son chapeau, c’est vraiment très commode !’

Emphatique: “Aucun vent ne peut, nez magistral,
T’enrhumer tout entier, excepté le mistral !”

Dramatique: “C’est la Mer Rouge quand il saigne !”

Admiratif: “Pour un parfumeur, quelle enseigne !”

Lyrique: “Est-ce une conque, êtes-vous un triton ?”

Naïf: “Ce monument, quand le visite-t-on ?”

Respectueux: “Souffrez, monsieur, qu’on vous salue,
C’est là ce qui s’appelle avoir pignon sur rue !”

Campagnard: “Hé, ardé ! C’est-y un nez ? Nanain !
C’est queuqu’navet géant ou ben queuqu’melon nain !”

Militaire: “Pointez contre cavalerie !”

Pratique: “Voulez-vous le mettre en loterie ?
Assurément, monsieur, ce sera le gros lot !”

Enfin, parodiant Pyrame en un sanglot:
“Le voilà donc ce nez qui des traits de son maître
A détruit l’harmonie ! Il en rougit, le traître !”
—Voilà ce qu’à peu près, mon cher, vous m’auriez dit
Si vous aviez un peu de lettres et d’esprit:
Mais d’esprit, ô le plus lamentable des êtres,
Vous n’en eûtes jamais un atome, et de lettres
Vous n’avez que les trois qui forment le mot: sot !
Eussiez-vous eu, d’ailleurs, l’invention qu’il faut
Pour pouvoir là, devant ces nobles galeries,
Me servir toutes ces folles plaisanteries,
Que vous n’en eussiez pas articulé le quart
De la moitié du commencement d’une, car
Je me les sers moi-même, avec assez de verve,
Mais je ne permets pas qu’un autre me les serve.

 

Mar 21

Alice’s Adventures in Wonderland

By admin | cuentos , diseño , escritura , Idiomas , inglés , libros , literatura , recomendado , traducción

Prosigo mi transcripción a pluma de fragmentos literarios, esta vez con el comienzo de “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll en inglés, publicada por primera vez en 1865. Incluyo también mi traducción al español.

Alica según la ilustración de John Tenniel

Alicia según la ilustración de John Tenniel

(Haz clic en las imágenes para ampliar)

Alice In Wonderland

Alice's Adventures in Wonderland 2 Alicia_3

 

“and what is the use of a book,” thought Alice, “without pictures or conversations?”

¿Y para qué sirve un libro -pensó Alicia- que no tiene dibujos ni conversaciones?

 

Aquí va mi traducción del comienzo de Alicia en el País de las Maravillas.

Capítulo I

En la madriguera del conejo

Alicia estaba empezando a cansarse de estar sentada junto a su hermana en la orilla sin hacer nada. Una o dos veces había echado un vistazo al libro que estaba leyendo su hermana, pero no tenía dibujos ni conversaciones “y ¿para qué sirve un libro”, pensó Alicia, “sin dibujos ni conversaciones?”.

Así que estaba sopesando para sí misma (tan bien como podía, ya que el día cálido le hacía sentirse muy adormilada y estúpida), si el placer de hacer un collar de margaritas compensaría el esfuerzo de levantarse y coger las margaritas, cuando de repente un Conejo Blanco con ojos de color rosa pasó corriendo cerca de ella.

No había nada realmente extraordinario en ello; ni tampoco Alicia le dio ninguna importancia al hecho de que oir al Conejo decir para sí mismo “¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Llegaré tarde!” (cuando lo volvió a pensar más tarde se le ocurrió que hubiera debido preguntarse sobre ello, aunque en su momento todo parecía bastante natural); pero cuando el conejo fue más allá y sacó un reloj del bolsillo de su chaleco, lo miró y se echó a correr, Alicia se puso en pie de un salto porque de repente le atravesó como un relámpago la idea de que nunca había visto a un conejo con un chaleco con bolsillos o un reloj que se pudiera sacar de este chaleco y muerta de curiosidad echó a correr por la pradera justo a tiempo de ver cómo el conejo desaparecía dentro de un gran agujero al pie de un seto.

En un instante Alicia bajó por el agujero tras el conejo, sin preguntarse ni por un momento cómo iba a salir de allí después.

Al principio la madriguera avanzaba en línea recta como un túnel y después se hundía de manera tan repentina que Alicia no tuvo ni un segundo para pensar en detenerse antes de verse a sí misma bajando por lo que parecía un pozo muy profundo. (…)

 

Mar 08

The Lovely Lady – D.H. Lawrence

By admin | cuentos , escritura , Idiomas , inglés , literatura , recomendado

A continuación reproduzco un fragmento del relato “Lovely Lady” del escritor inglés D.H. Lawrence que me gusta especialmente. Las partes subrayadas son estupendas, en mi opinión. Si tuviera que ponerle algún título al fragmento sería algo como “Juventud de quita y pon” o “El hilo de la voluntad”.

(Haz click en la imagen para hacerla más grande)

Lovely Lady -D H Lawrence_

 

El texto completo se puede leer gratis aquí.

Mi traducción del fragmento reproducido sería algo así:

“A sus setenta y dos años, a Pauline Attenborough aún se la podía tomar a media luz por una mujer de treinta. Realmente era una mujer maravillosamente conservada y de lo más elegante. (…)

Su nieta Cecilia era quizá la única persona del mundo consciente del pequeño e invisible hilo que conectaba las arrugas de los ojos de Pauline con su fuerza de voluntad. Sólo Cecilia observaba cómo los ojos se demacraban, envejecían y adquirían un aspecto cansado para permanecer así hasta que Robert llegaba a casa. (…)

De veras poseía el secreto de la eterna juventud, es decir, podía enfundarse su juventud de nuevo como un águila. Pero se dosificaba. Era lo bastante sensata para no tratar de ser joven para demasiada gente”.

Feb 22

“1984” de Orwell en veinte términos

By admin | 2.0 , escritura , Idiomas , inglés , lenguaje , libros , literatura , recomendado , sociedad , traducción

En un post anterior recogíamos 15 citas de “1984” de George Orwell. Aquí vamos a proporcionar veinte términos esenciales de la novela en inglés y la traducción al español (según Rafael Vázquez Zamora, Salvat, 1980), a modo de notas de lectura. Los términos o conceptos esenciales son los siguientes:

  1. Oceania – Oceanía (Reino Unido, Irlanda, toda América, Australia, Nueva Zelanda y el sur de África)
  2. Eurasia – Eurasia, (Unión Soviética y Europa, excepto Islandia, el Reino Unido e Irlanda)
  3. Eastasia – Estasia (China, Japón y Corea y el norte de la India)
  4. Ministries of Oceania – Ministerios de Oceanía
    • Ministry of Love  (Miniluv) – Ministerior del Amor (Minimor; se ocupa de la tortura y el lavado de cerebro)
    • Ministry of Peace  (Minipax)- Ministerio de la Paz (Minipax; guerra y defensa)
    • Ministry of Plenty (Miniplenty) – Ministerio de la Abundancia (Minindantia; racionamiento y hambruna)
    • Ministry of Truth (Minitrue) Ministerio de la Verdad (Minverdad; propaganda)
  5. Inner Party – Partido interior (élite gobernante, 2% de la población)
  6. Outer Party – Partido exterior (clase media, 13% de la población)
  7. Proles (from proletariat) – Proles (85% clase trabajadora sin estudios)
  8. Telescreen – telepantalla
  9. Unpersons – no personas
  10. Memory hole – agujeros de memoria
  11. Room 101 – Habitación 101 (inspirada en la sala de la BBC donde trabajó Orwell)
  12. Two Minutes Hate – Dos minutos de odio
  13. Thought Police – Policía del Pensamiento
  14. Newspeak vs. Oldspeak (Standard English) – neolengua (lengua oficial de Oceanía)
  15. Doublethink – doblepensar
  16. Thought Crime – crimental
  17. Junior Anti-Sex League – Liga juvenil Anti-Sex
  18. Brotherhood – Hermandad
  19. Ing Soc (English Socialism) – IngSoc
  20. Facecrime – caracrimen

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Por cierto, el término “facecrime” en inglés actual al parecer significa también usar la cuenta de Facebook de alguien mientras esta persona está fuera para escribir algo tonto o embarazoso, una práctica que está bastante en consonancia con la novela de Orwell.

 

Feb 08

Gran Hermano de Orwell en quince citas

By admin | escritura , Idiomas , inglés , lenguaje , libros , literatura , psicología , recomendado , sociedad , traducción

Las siguientes citas, extraídas de la novela “1984” (“Nineteen Eighty-Four”) de George Orwell tienen como objetivo dar una muestra de lo esencial del libro.

1 “If you want to keep a secret, you must also hide it from yourself.”
2 “He who controls the past controls the future. He who controls the present controls the past.”
3 “Doublethink means the power of holding two contradictory beliefs in one’s mind simultaneously, and accepting both of them.”
4 “But if thought corrupts language, language can also corrupt thought.”
5 “Reality exists in the human mind, and nowhere else.”
6 “War is peace. Freedom is slavery.  Ignorance is strength.”
7  “The consequences of every act are included in the act itself.”
8 “The object of terrorism is terrorism. The object of oppression is oppression. The object of torture is torture. The object of murder is murder. The object of power is power.”
9 “The choice for mankind lies between freedom and happiness and for the great bulk of mankind, happiness is better.”
10 “The Party seeks power entirely for its own sake. We are not interested in the good of others; we are interested solely in power, pure power.”
11 “Nothing was your own except the few cubic centimetres inside your skull.”
12 “If you want a picture of the future, imagine a boot stamping on a human face—for ever.”
13 “Big Brother is Watching You.”
14 “If he were allowed contact with foreigners he would discover that they are creatures similar to himself and that most of what he has been told about them is lies. The sealed world in which he lives would be broken, and the fear, hatred, and self-righteousness on which his morale depends might evaporate. It is therefore realized on all sides that however ofter Persia, or Egypt, or Java, or Ceylon may change hands, the main frontiers must never be crossed by anything except bombs.”
15 “Perhaps one did not want to be loved so much as to be understood.”

 

Doblepensar, agujeros de la memoria, Ministerio del Amor… Estos y otros veinte términos esenciales de “1984” aquí.

Ene 28

Un poquito de por favor: introducción a las “collocations”

By admin | escritura , humor , Idiomas , inglés , lenguaje , literatura , recomendado , traducción

Si llevas mucho tiempo aprendiendo inglés te resultarán familiares unas visitantes algo molestas y escurridizas que les encantan a los profesores de las clases intermedias o avanzadas. Estas visitantes incómodas campan a sus anchas en los libros de inglés y responden al nombre de “collocations” [/ˌkɒləˈkeɪʃən/]. Las hay para todos los gustos y de todos los registros.

Su mala fama procede de que muchos alumnos de inglés no entienden en qué consisten y de que aprenderlas y usarlas supone un trabajo extra. Con ellas no basta con aprender la definición, pronunciación y una frase de ejemplo, sino que hay que aprender las palabras de las que están compuestas y fijarse en la “colocación” de los elementos, qué palabra viene antes y cual después, qué tipo de “cadena” se articula y en qué situaciones se emplea. Lo esencial de las “collocations” es que sus eslabones no son sólo una cuestión gramatical sino de sentido y de uso “natural”.

letras_collocations

Aquí no hay quien viva

Veamos un ejemplo español de “collocation”. Hace unos años la expresión “un poquito de por favor” se volvió muy popular a raíz de la serie “Aquí no hay quien viva“. La razón por la que nos hacía gracia es precisamente que desafía la “colocación” normal. Cuando se empieza a decir “un poco” o “un poquito” con tono de recriminación o de súplica lo normal es continuar diciendo “de cuidado”, “de vergüenza”, “de consideración”, “de silencio”, es decir “un poquito de” + sustantivo (y no cualquier sustantivo, en este caso son sustantivos comunes y abstractos; por ejemplo no es habitual decir “Un poquito de Miguel”).

La locución “por favor” no pinta nada después de “un poquito”, es un intruso, y por eso nos hace gracia, porque rompe la expectativa y esa sorpresa nos genera cierta risa… Sin olvidarse por supuesto del aire de suficiencia bobalicona con el que el portero de la serie (Fernando Tejero) decía la frase “inesperada” o “incorrecta”, cosa que la volvía más cómica. La frase surgió de un error y como cayó en gracia, se utilizó a menudo en la serie e incluso en una campaña de educación vial.

Collocations, writings y narrativa

En los writings en inglés, las collocations son como las letras raras del Scrabble: suman muchos puntos porque no todo el mundo es capaz de encajarlas. Así que si te piden escribir un artículo o un informe en inglés para evaluar tus writing skills es muy buena idea “encajar” unas cuantas “collocations” de palabras adecuadas al tema, el destinatario y al registro (formal o informal) del texto en cuestión.
Sin embargo, si tratas de hacer lo mismo en tu propio idioma en un cuento o en una novela, estás perdido, porque lo que suma puntos al escribir en un segundo idioma los resta al escribir narrativa en tu lengua materna.
Recuerdo cómo en las  primeras clases de escritura creativa de la Escuela de Letras nos prevenían contra las expresiones gastadas del tipo “sus bien torneadas piernas”. Pasada de moda o no, las “bien torneadas piernas” son una “collocation” en español.
Y es que la buena narrativa aspira a sorprender y a crear nuevas combinaciones línea a línea y frase a frase (además de construir sentido), mientras que una buena prosa académica o de tipo periodístico -especialmente en un segundo idioma- es la que muestra que el autor es capaz de utilizar las piezas de Lego homologadas por el uso común, adecuadas al tipo de registro, naturales, “idiomáticas” y eficaces.
Cuando se trata de prosa académica el uso sorprendente de palabras se convierte fácilmente en “chirriante“. Lástima no haberlo tenido tan claro cuando hacía mis dissertations para el Master de Literatura Comparada en Londres…