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Libro sobre analítica predictiva
Abr 29

La analítica predictiva a través de una canción de Raphael

By admin | 2.0 , analítica web , digital , humor , negocio , recomendado , Social Media , sociedad

¿Te suenan los términos Big Data y la analítica predictiva? 

Seguro que sí, porque se están consolidando como dos de las tendencias del futuro del marketing y de los negocios en general, junto con la inteligencia artificial.

Que te suenen no significa que tengas claro en qué consisten e incluso aunque lo tengas claro lo más probable es que te resulte difícil explicarlo.

Y es que con la analítica predictiva pasa como la analítica digital, que más allá de su propio sector casi nadie sabe en qué consiste y lo normal es que te miren “raro” si en una conversación casual alguien te pregunta a qué te dedicas y se te ocurre decir que trabajas en este ámbito.

Siguiendo con el enfoque divulgativo y humorístico del post La analítica web a través de una canción de Perales hoy me gustaría exponer en unas pinceladas en qué consiste la analítica predictiva con ayuda del siguiente video de Raphael.

 

 

Analítica predictiva y la “Gran Noche”

“¿Qué pasará?, ¿qué misterio habrá?, ¡puede ser mi gran noche!” dice Raphael.

¿Tendrá una “Gran noche” el cantante de Jaén, o un gran fiasco?, ¿tú qué crees? Y no, no es cuestión de bola de cristal ni de posos del café. Tanto Raphael como nosotros tendríamos mucho más claro el desenlace más probable de esa noche si contáramos con ciertas nociones básicas y ciertas herramientas de lo que en inglés se llama Predictive Analytics. 

 

Analítica predictiva: ¿Y eso qué es?

El cantante de “Yo soy aquél” se hubiera quedado perplejo si cuando interpretó la Gran Noche en 1967 le hubiéramos dicho que se dejara de “misterios” y se pusiera a estudiar algo llamado Analítica predictiva. Lo sorprendente es que la misma estupefacción se refleja en la cara de mucha gente en el año 2017 al oír hablar de esta disciplina. Así que veamos en qué consiste, de la mano de uno de sus expertos a nivel mundial, Eric Siegel. El gurú de esta rama del análisis social y profesor de Columbia define la analítica predictiva como “Tecnología que aprende de la experiencia (los datos) para predecir el futuro comportamiento de los individuos para poder tomar mejores decisiones“. (Analítica Predictiva, p. 35).

Libro sobre analítica predictiva

 

Además, la Wikipedia nos aclara que “El análisis predictivo agrupa una variedad de técnicas estadísticas de modelización, aprendizaje automático y minería de datos que analiza los datos actuales e históricos reales para hacer predicciones acerca del futuro o acontecimientos no conocidos“. En este tipo de estudio, sigue explicando Wikipedia, se “extraen patrones de los datos históricos y transaccionales para identificar riesgos y oportunidades”. El análisis predictivo, prosigue la misma fuente, proporciona “una puntuación (probabilidad) para cada sujeto (cliente, empleado, paciente, producto, vehículo, componente, máquina y otra unidad en la organización) con el objeto de determinar, informar o influir procesos en la organización en el que participen un gran número de sujetos, tal y como ocurre en marketing, evaluación de riesgo de crédito, detección de fraudes, fabricación, salud y operaciones gubernamentales como el orden público”.

En otras palabras, a grandes rasgos, este tipo de análisis consiste en recopilar datos sobre los hábitos, actividades y preferencias de los sujetos y detectar patrones que permitan predecir con cierta probabilidad qué comportamiento tendrán estos sujetos en el futuro o en determinadas circunstancias.

 

Guateques de los 60 y analítica predictiva

Si allá por el año 1967 Raphael hubiera tenido conocimientos y medios de análisis predictivo, en lugar de elucubrar sobre los misterios de la gran noche y si su chica se dejaría besar o no en un rincón con poca luz de aquel “guateque”, se habría basado en los datos sobre los comportamientos de esa chica y de otras chicas parecidas a través del tiempo y en situaciones parecidas y habría podido establecer hipótesis certeras sobre lo que le depararía esa Gran noche. Para establecer esas hipótesis, se habría basado en datos previos como:

  • La compra o no de determinado maquillaje, perfume o ropa por parte de ella en días previos.
  • La compra o no de determinados métodos profilácticos.
  • La llamada a ciertas amigas pro Gran Noche con Raphael o anti Gran Noche con Raphael (en términos de aquella época, muchachas proclives a las relaciones prematrimoniales o contrarias a ellas y concretamente con este muchacho), la proporción e influencia entre las partidarias del personaje interpretado por Raphael versus partidarias de otros posibles pretendientes de la chica.

Así pues, Raphael, ¿caminará abrazando a su amor, por las calles sin rumbo? y ¿descubrirá que el amor es mejor, cuando todo está oscuro? Y sobre todo, ¿Se irán sus pasos a buscar otra puerta, que se abrirá como su corazón, cuando ella se acerca?

El éxito o fracaso de aquella Gran Noche del cantante jienense en 1967 será para siempre un misterio, pero con herramientas como las de la Analítica Predictiva, la probabilidad de ciertos comportamientos se destaca claramente frente a la de otros mucho menos probables y eso permite tomar decisiones informadas y estar preparados.

———

  • Letra completa de mi Gran Noche aquí
  • La historia de Mi gran noche, que en realidad es una versión de “Tenez vous” de Adamo y los motivos de su resurgir en los últimos años aquí.
  • La versión de Adamo era diferente y, según algunos, superior.

 

Lee la serie completa Marketing online para principiantes:

Vista de panel de un programa de analítica digital
Feb 22

“¿Cómo es él?”: La analítica web explicada a través de una canción de Perales

By admin | 2.0 , analítica web , comunicación , digital , economía , humor , negocio , recomendado , redes sociales , sociedad

Algunas profesiones son difíciles de explicar a amigos y familiares porque o bien no encajan en las categorías tradicionales (médico, abogado, economista,  etc) o bien son muy nuevas y su contenido aún no se ha extendido fuera de su ámbito natural, o incluso porque sus funciones se componen de un montón de términos técnicos en inglés que nadie termina de entender.

Este es el caso de la analítica web, una profesión bastante reciente y que a muchos les suena a chino. El otro día, tratando de explicar a unos amigos en qué consistía el máster de analítica web que acabo de terminar, tras enumerar con poco éxito el tipo de cosas que mide un analista y las herramientas que utiliza habitualmente para hacerlo, se me ocurrió que una buena forma de explicar la analítica digital es utilizando una canción de José Luis Perales.

 

Veamos. La analítica web intenta caracterizar a los usuarios  de determinado producto o servicio digital y conocer su comportamiento para saber cómo se podría mejorar el rendimiento económico de los activos estudiados. Para ello, el analista intenta averiguar “¿cómo es él?” (el usuario de la página web o del ecommerce), en qué lugar se enamoró de ti (adquisición, circunstancias del conocimiento de la marca, boca-oreja, relación mundo offline-online), de dónde es (ubicaciones, información geográfica; desde dónde entra en la web, adquisición), ¿a qué dedica el tiempo libre? (categorías de afinidad e intereses).

La parte de “es un ladrón…” aplica menos, aunque no descarto que en entornos de mucha competencia entre marcas, calificativos de ese tipo puedan invadir la mente del analista o del responsable del marketing online cuando ven que sus usuarios les “ponen los cuernos” y se van a las páginas de la competencia (páginas de salida o “exits”), pero eso ya es otra historia, porque en ese caso el pronombre “él” de la canción se refiere a la competencia y no al usuario.

Hay que ver qué visión de futuro tuvo José Luis Perales en 1982, al componer esta canción que se incluiría en su álbum “Entre el agua y el fuego”, aunque al parecer inicialmente era un encargo de Julio Iglesias.

 

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Póster con el significado de las siglas MOOC
Ene 08

Mi experiencia con un curso MOOC (III)

By admin | 2.0 , digital , formación , psicología , recomendado , redes sociales

Póster con el significado de las siglas MOOC

Significado de las siglas MOOC (Mathieu Plourde -CC BY 2.0 via Commons)

Hay probadores de coches, de videojuegos, de apps y de todo lo imaginable, así que hace unos meses se me ocurrió que por qué no hacer las veces de probadora de cursos MOOC y combinar mi experiencia como guionista de contenidos de e-learning y diseñadora instruccional con un punto de vista interno de alumna neófita en el fenómeno de los cursos masivos abiertos online. La oportunidad perfecta para el “experimento” llegó con un curso sobre el aprendizaje: “Learning How to Learn- Powerful Tools” de la Universidad de California en San Diego.

Página de presentación del curso "Learning How to Learn"

Página de presentación del curso “Learning How to Learn”

Inicio del curso

En la primera y segunda parte de la serie sobre estos cursos masivos os hablé sobre las tres primeras semanas. En el artículo de hoy me ocuparé de la 4ª semana. La 4ª y última lección del MOOC “Learning how to Learn” de Barbara Oakley la hago en dos partes. La primera la tarde del domingo, último día, tras intentar infructuosamente arrancar el ordenador varias veces durante toda la mañana, en modo seguro y en modo normal. Por fin por la tarde el ordenador vuelve a la vida y hago toda la primera parte seguida, y me propongo terminar la segunda parte el lunes por la mañana, aprovechando que el curso aplica por defecto la hora del Pacífico, lo que me da unas 9 horas de margen (el deadline es el día 12 lunes a las 9 horas de la mañana hora de Madrid, es decir GTM +1).

Semana número 4

La 4ª  lección sigue la tónica del resto. Como siempre, tres días antes de la fecha límite del domingo me habían mandado un recordatorio, pero esta vez además me han enviado un correo ofreciéndome ser mentora, de alumnos hispanohablantes, o angloparlantes. Ignoro si todos los alumnos reciben este tipo de invitaciones o si solo las reciben quienes tienen determinada nota (en mi caso, hasta este momento, he sacado 10/10 en los test finales de cada lección).

Portada del libro de Barbara Oakley en su versión original

Portada del libro de Barbara Oakley en su versión original

Detrás de los bloques principales de teoría han incluido como en el resto de lecciones un breve resumen que ayuda a fijar las ideas e inmediatamente después te fuerzan a “recuperarlas” en tu memoria con un pequeño cuestionario. El último test recoge de nuevo algunas preguntas de semanas anteriores para asegurarse de que siguen activas en la memoria del alumno. Obtengo un 24/24. Me doy una palmadita virtual a mí misma como forma de gratificarme por mi esfuerzo (uno de los puntos en que insiste el curso es el de reforzar los hábitos positivos; por ejemplo, tras practicar la “técnica del pomodoro”) y pienso que debería buscar hueco para explorar la bibliografía y los recursos complementarios, así como para terminar de leer el libro “Abre tu mente a los números” de Barbara Oakley.

Hasta aquí la parte “formativa”, pero aún me faltaba la parte de la certificación que os contaré próximamente.

Serie sobre los cursos MOOC:

 

Nov 11

Mi experiencia con un curso MOOC (II)

By admin | 2.0 , comunicación , digital , formación , Idiomas , inglés , psicología , recomendado , recursos humanos , redes sociales , traducción

En este post os contaba la primera parte de mi experiencia con un curso MOOC (curso online masivo y gratuito) de Coursera llamado “Learning How to Learn” sobre técnicas para mejorar el aprendizaje, impartido por la Universidad de California en San Diego, bajo la dirección de Barbara Oakley y Terrence Sejnowski. He querido conocer de primera mano en qué consisten estos cursos y contrastar mi experiencia como alumna con lo aprendido en mis años de editora de cursos online, asesora pedagógica y diseñadora instruccional. He aquí la segunda parte de mi “viaje”.

 

Página de presentación del curso "Learning How to Learn"

Página de presentación en español del curso “Learning How to Learn”

Lecciones segunda y tercera

La segunda y la tercera lecciones del curso las hago con retraso, por circunstancias personales. La flexibilidad de los MOOC puede ser al mismo tiempo su mayor ventaja y su mayor inconveniente para alumnos poco organizados o poco constantes.
A mitad de semana, el alumno recibe un recordatorio de que le quedan unos días para completar la siguiente lección a través de un correo con un asunto como: “Week 2 deadline approaching quickly”. El tono del email es cordial y motivador y el correo incluye un enlace al curso dentro de un botón de llamada a la acción (CTA, Call to Action) para evitar que tengas que buscar la url en tus favoritos o en tu buscador.

Si pasado el domingo no completas las tareas de la semana, recibes un correo con un asunto del tipo: “Week 2 deadline has passed” (la fecha límite de la semana 2 ha pasado). El correo de deadline para la lección 2 se me ha quedado sepultado bajo decenas de correos, pero sí leo el de la lección 3, en el que me comentan en tono cordial que la fecha límite para las tareas de la semana 3 fue el día anterior pero que aún puedo “catch up”. Me recuerdan la fecha límite para entregar las tareas de todo el curso y me indican que pasada esa fecha no admitirán tareas. Me animan a ponerme al día y terminan el correo con un “You can do it!” justo antes del call to action con el enlace al curso.

Fechas límite y motivación

Analizado en términos de persuasión y retórica, el texto del correo me llama al orden pero al mismo tiempo me motiva y me pone fácil “reengancharme” al curso, tanto en un plano emocional como en el práctico. El resultado es que busco un hueco para completar la lección 2 y la completo con éxito (obtengo un 12 sobre 12), aunque esta vez he tenido que ver más de una vez alguno de los videos porque se me escapaban algunos conceptos, debido a que el material de esta parte no lo había leído en el libro base del curso en español (“Abre tu mente a los números- Cómo sobresalir en ciencias aunque seas de letras”) y también por culpa de las interrupciones mientras escuchaba los videos.
Antes de completar la lección 2 he revisado brevemente la bibliografía y el contenido extra (no obligatorio) de la lección 1, pero no he participado en los foros, no he subido mi videopresentación ni tampoco he visto las videopresentaciones de mis peers (mis pares) porque mi objetivo era centrarme primero en la lección 2.

 

Profesores del MOOC "Learning How to Learn"

Profesores del MOOC “Learning How to Learn”

Profesores de carne y hueso

Durante las lecciones 2 y 3 me sorprende menos el aspecto físico de la profesora. Me doy cuenta de que ya me he acostumbrado al aspecto actual de Barbara Oakley, mientras que en la primera lección me costaba reconocer en los videos de la profesora a la persona retratada en la foto de la ficha del curso, en su libro y en su página web.

Un detalle que me gusta es que en la parte en la que se habla de la importancia de los errores para fomentar el aprendizaje, Barbara publica una toma falsa suya en la que se ve que se ha equivocado y tiene que repetir la toma. Este tipo de detalles de coherencia, humor y toque humano enriquecen el curso y le dan un plus.
Al ir sucediéndose los videos-presentaciones de Oakley noto que se empieza a convertir en alguien más cercano y entrañable, como ocurriría con un profesor en una clase presencial. Sin embargo, sus manos en estado de artrosis avanzada me siguen impresionando y pienso que es todo un ejemplo de superación.

En el material extra, en una de las entrevistas, aparece el cuarto de estudio de Barbara Oakley y veo que tiene el mismo ratón que yo, cosa que genera cierta conexión o empatía.

Parte social del curso

He hecho un apunte mental de participar más y ver con detalle cómo son mis compañeros de clase en próximas oportunidades. En la lección 2 el sistema apenas ha insistido en que solicite la certificación del curso. En la primera lección salía un pop-up todo el tiempo sugiriéndomelo, pero se ve que lo han programado para que la frecuencia de estos anuncios disminuya según se avanza en el curso.
El asunto de hacer un video de presentación contando quién soy me sigue resultando poco apetecible, además de que no tengo tiempo. Pero sé que sería buena idea buscar un hueco para hacerlo, porque me ayudaría a trabajar mis habilidades de comunicación y me ayudaría a hacer networking.

Contenido y enfoque

El enfoque y la estructura de la lección de hoy son muy parecidos a los de la semana pasada, aunque esta vez participa menos el “co-professor”. Al final de cada video-clase principal hay un minitest y después del resumen hay un test de “retrieval” más extenso con 12 preguntas para obligarte a “recuperar” la información. Muchas de las preguntas del minitest se repiten en el test final, aunque variando el orden de las respuestas (las famosas baterías que aparecerán de manera aleatoria que todos los guionistas multimedia conocemos). El formato preferido de preguntas es el aquel en el que son válidas varias, normalmente todas o casi todas. Siguen poniendo algunas respuestas trampa (que no tienen nada que ver con el tema o con lo explicado), pero en general hay menos preguntas trampa que en la lección anterior. El sistema de evaluación se va “afinando”.

A la hora de explicar el contenido, siguen utilizando muchas metáforas visuales, que te ayudan a comprender y memorizar los conceptos. Y también hay pequeñas encuestas sobre qué parte te ha parecido más útil para tu aprendizaje de todo lo visto. Suelen dar feedback final en los test, en los que suele aparecer “Bien hecho” o “Lo sentimos pero…” en español y el resto en inglés. La mezcla de idiomas desconcierta un poco al principio.

Cursos más populares del catálogo de MOOC de Coursera

Cursos más populares del catálogo de Coursera en octubre 2015

Dificultades con el idioma

El inglés tiene un grado de dificultad media que me resulta bastante asequible, aunque en la parte de los neurotransmisores me ha costado entender algunos términos porque la pronunciación varía mucho respecto a la grafía y no estoy acostumbrada a oír charlas en inglés sobre ese tema. Por otra parte, pienso que además de aprender la materia el curso me sirve para mantener fresco mi inglés oral. Podría descargarme la transcripción de los videos en español o verlo con subtítulos en español, pero prefiero oírlo en inglés y repetir las partes que no me queden claras, aunque esto lleve más tiempo.

Cuestiones técnicas

Un problema técnico que he detectado es que cuando quieres repetir un video, como el siguiente se lanza automáticamente en unos segundos, aunque pares el nuevo haciendo clic en el icono de pausa, la ventana del nuevo video se queda ahí y tapa el texto de la parte derecha del video que ves por segunda vez. Debería haber alguna forma de hacer desaparecer esa ventana para que no estorbe en las repeticiones.
Esta vez, a la hora de completar el test, el sistema reconoció rápidamente mi patrón de tecleo, pero la cámara me dio un problema porque había tapado la lente de la webcam a raíz de un artículo sobre hackers que acceden a webcams ajenas. Creo que el estar estudiando por tu cuenta en la intimidad de tu cuarto hace que el mero hecho de hacer el examen y activar la cámara te sobresalte un poco, pero imagino que la repetición hará que sea más fácil en lo sucesivo.

Test final de la lección

El test final de la semana 3 incluía dos preguntas de las 2 semanas anteriores. Mientras completo el test, noto que estoy teniendo que hacer un esfuerzo extra para recordar las respuestas correctas, pero lo consigo y pienso que está muy bien que Oakley y su socio apliquen la “spaced repetition” en sus test, que sean coherentes con lo que predican.

Obtengo un 14 sobre 14 y me doy cuenta de que un par de errores cometidos en la parte de “Retrieval Practice” (práctica de recuperación, un test intermedio que te fuerza a recordar lo que acabas de ver) me han servido para repasar esa parte y hacerla bien ahora, en la línea de lo que explica Oakley sobre lo útil que es cometer errores en el aprendizaje como forma de detectar fallos y corregirlos. En otras palabras, he hecho un test perfecto gracias a un par de errores cometidos en la parte de “retrieval”, lo que demuestra que Oakley está en lo cierto cuando insiste en la importancia del autotest y el retrieval en el aprendizaje. Tomo nota mental para aplicar este tipo de repaso basado en autopreguntas y comprobación de respuestas a las materias que aprenda en lo sucesivo.

Para leer la siguiente entrega de la serie sobre los MOOC, haz click aquí:

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Oct 02

Sé creativo, inventa una nueva ortografía

By admin | 2.0 , comunicación , digital , formación , lenguaje , publicidad , recomendado

Todos conocemos el punto rompedor y original de la empresa Desigual y su interés por lo que se sale de la norma, empezando por la “s” invertida en el logo. Sin embargo, a veces uno tiene la sensación de que llevan su rebeldía demasiado lejos:

Errata en anuncio de Desigual

Errata en anuncio de Desigual

 

Rompe incluso las barreras del orden correcto de las letras, porque imagino que el “Demin” será el primo hermano del “denim”, es decir, la tela vaquera de toda la vida.
Y, ya puestos a romper barreras, parece que en la empresa de ropa colorista se han propuesto romper también la de los acentos:

 

Más erratas en anuncios Desigual

 

La creatividad no es sólo patrimonio del mundo de la moda. Por lo visto, quienes redactan las ofertas de empleo para las empresas líderes del sector editorial también poseen un marcado lado creativo y rompedor:

 

Errata Infojobs Community Manager

Ante cuya lectura solo puedo responder con esto:

 

¡¿Cómo dices?!

Fuente: Pixabay

 

Es decir, un gran “¿¡Cóomooo!?” o incluso un gran ¡¿Cóomooo?! porque como indica la Fundéu en casos de pregunta admirativa se pueden usar ambos signos en el orden que se quiera, siempre que el signo que abra sea el mismo que cierra.

He visto la palabra “community” escrita de muchas formas incorrectas, pero este anuncio de Infojobs para un perfil de Community Manager se lleva la palma. Y, claro, también le falta el acento a “líder”.

El bilingüismo tiene sus defensores y sus detractores. Lo que no sabemos es si  el “bilingúismo”, una disciplina de la que nunca habíamos oído hablar, también los tendrá.

errata_infojobs_bilingue_web

En fin, cosas veredes Sancho.

 

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Sep 16

La ortografía de las redes sociales

By admin | 2.0 , comunicación , digital , escritura , formación , Idiomas , lenguaje , libros , literatura , recomendado , redes sociales

Parece que nos hemos acostumbrado a ver (y tolerar) erratas y errores ortográficos en los contenidos de internet, justificándolos por la rapidez con la que se suelen redactar y publicar. Pero las cosas a veces llegan demasiado lejos:

He aquí, por ejemplo, una captura del correo para el restablecimiento de contraseña de Pinterest.

 

Errata en correo para cambio de contraseña Pinterest

Errata en correo para cambio de contraseña Pinterest

 

Además del horrible “eligir” también hay una falta de concordancia entre “listo” y el género del destinatario (en este caso yo) que se podría haber salvado con un “Listo/a” (que es una opción fea, pero más correcta), o incluso con un “List@” (que tampoco me gusta demasiado pero que recoge ambos géneros).

En algunos casos, se producen despistes a la hora de traducir la interfaz, como en esta captura de la aplicación web de Twitter:

 

Error de traducción en aplicación web de Twitter

Error de traducción en aplicación web de Twitter

 

En la newsletter para empresas de Twitter se dejan sin acento un título, lugar especialmente visible y crítico en cuanto a ortografía.

 

 

 

Errata en la newsletter de Twitter para empresas

Errata en la newsletter de Twitter para empresas

 

“SEGMENTACIÓN” debería llevar tilde porque la norma ortográfica señaló la obligatoriedad de acentuar las mayúsculas ya en la década de 1970, aunque muchos fabricantes de rótulos y muchos internautas parecen no haberse enterado.

Las comunicaciones electrónicas de la Casa del Libro, una de las mayores cadenas de librerías de España, tampoco escapan a la falta de revisión y a las erratas:

 

Erratas en el boletín electrónico de Casa del libro

Erratas en el boletín electrónico para socios de Casa del Libro

 

En este caso, no es solo que “parte” deba ir en singular, sino que también es incorrecto poner punto después de una admiración (tanto la admiración de cierre como la interrogación hacen las veces de punto).

Tras estos ejemplos resulta evidente la importancia de contar con un responsable de contenidos digitales con formación de corrector y/o editor, como yo misma 😉

 

 

Sep 07

El rey del Pictionary: introducción al idioma emoji

By admin | 2.0 , comunicación , digital , diseño , foto , humor , Idiomas , lenguaje , recomendado , redes sociales , traducción

Hace unos días me remitieron por Whatsapp una imagen con 21 refranes representados mediante emojis.

21 refranes expresados mediante emojis

21 refranes expresados mediante emojis

 

Me daban a modo de pista la primera solución (“A caballo regalado no le mires el diente”) para que me animase a tratar de descubrir los otros veinte refranes escondidos en los iconos de Whatsapp. Como me interesan los emojis y la comunicación visual, me puse a tratar de deducir qué significaban.

Mientras iba descubriendo algunos de ellos me fui fijando en mi proceso de decodificación, que me recordaba mucho a cómo abordo las traducciones inglés-español. Y en realidad el procedimiento que empleamos para interpretar emojis se parece mucho al de traducir de un idioma a otro, porque se trata de transformar un lenguaje visual en uno verbal y para ello atendemos a elementos que funcionan como vocabulario y otros que hacen las veces de elementos gramaticales y todo ello se realiza dentro del contexto cultural del emisor y el receptor.

De los 21 refranes “cifrados”, 14 me resultaron muy fáciles de identificar: mientras los traducía tuve la sensación casi de estar leyendo. Mi proceso de decodificación de estas 14 frases fue así: empezaba a “traducir” imagen por imagen y rápidamente en mi mente “saltaba” una asociación a un refrán completo que me permitía eliminar las connotaciones inapropiadas de la imagen y obviar ciertas incongruencias (de esto me daría cuenta después). En muchos casos ni siquiera necesitaba “leer” los últimos iconos.

Hubo sin embargo 7 frases visuales que se resistieron a mi interpretación. En algunos casos (nº 12) se me ocurrían varias posibles interpretaciones pero ninguna convincente, mientras que en otros (nº 9 y nº 13) intuía por dónde iban los tiros pero la traducción que obtenía no me cuadraba. El caso más llamativo y surrealista para mí fue la frase número 7 “¿gamba dormida no hace surf?”, “¿a la gamba dormida no le gusta el arte japonés?”.

 

Refrán número 7 pendiente de ser interpretado

Misterioso refrán número 7

 

¿Qué estaba pasando? ¿Cuál era el problema? Veamos si un poco de teoría de la comunicación nos ayuda a entenderlo. Cuando un “lector” se enfrenta a un código visual de este tipo lo que hace es decodificar imagen a imagen e ir combinando cada palabra obtenida con su “enciclopedia” de refranes para determinar si su interpretación signo a signo es correcta. El lector va modulando lo que ve/interpreta en función de su conocimiento del referente (el refrán “oculto”).

En el caso de la frase 7 de la gamba, fui descifrando literalmente los elementos y como no me “saltó” ninguna asociación me tuve que quedar con la interpretación más literal de las imágenes. Los elementos que veía eran los siguientes 1) una gamba grande (o lo que mi entorno castellano-madrileño se llama “langostino” o “gambón”), 2) el signo “zzz” que es la onomatopeya que en los comics indica que alguien duerme, 3) el dedo que señala a la derecha y 4) una ola bastante vertical y enfática, típica de las escenas de surf (según me indica mi enciclopedia de artes visuales) o propia del arte japonés (el icono se parece mucho a una obra de Hokusai que reproduzco más abajo y los emojis son de origen japonés; más información sobre Hokusai aquí).

 

Ola de Hokusai

Ola de Hokusai

Con esa información las interpretaciones a las que llegaba eran “gamba dormida no hace surf” o “a la gamba dormida no le gusta el arte japonés” y ninguna de ellas se parecía al vocabulario ni al enfoque de un refrán español. De hecho, ni siquiera podía afirmar que el “no” fuera la interpretación correcta del dedo que señala a la derecha. Lo había leído como un “no” porque la gamba estaba dormida y mi “enciclopedia” de refranes dice que en los refranes “dormir” o “dormirse” suele tener una connotación negativa, suele ser algo que permite que te roben o te perjudiquen de algún modo (es decir, la cadena “dormido/a”; o “dormirse” suele ir seguida por un “no” o por algo con sentido negativo).

En resumen, como donde vivo y entre la gente de mi edad no es habitual ningún refrán con elementos parecidos a gambas que duermen y tienen o dejan de tener olas, me quedé como estaba, compuesta y sin refrán a la vista.

Intentando arrojar luz sobre el dedo que señala a la derecha, revisé las frases anteriores en las que aparecía ese signo y que había podido descifrar. En la frase 3 el dedo significaba “por” (preposición). La frase 4 incluía dos manos que parecían significar “flecha a la derecha” como signo de avance en internet y permanencia, mientras que la mano en la frase 18 equivalía a “que no”. Por otra parte, en la frase número 19 significaba claramente “pero” y en la 20 significaba “da”.

Conclusión, el autor de los refranes visuales utilizaba el dedo señalando hacia la derecha como enlace multiusos, una especie de preposición polivalente que el lector descifraba correctamente porque conocía el refrán y podía saber cuál de esos posibles significados cuadraba mejor con la frase visual a traducir. El comodín del público, vamos. (Para los lectores más impacientes diré que el texto del refrán número 7 es: “Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”; yo no suelo emplear la palabra “camarón” salvo si pido una tortilla de camarones en un restaurante andaluz y no recordaba el refrán, aunque seguramente lo habré oído alguna vez).

Otro elemento que se repetía en varias líneas y parecía tener valor de enlace o preposición era el icono de prohibido. En 5 de las 8 ocasiones en que aparecía se empleaba con significado de “no” (1= no; 8 = significado desconocido; 10 = no; 11= significado desconocido; 14=no; 15=no; 16 = poco, 20=no). Los significados de prohibido no me sacaban de dudas pero añadían otro elemento más de enlace en el idioma de nueva creación.

Otra frase que me resultó bastante confusa es la número 11. Para mí significaba algo relativo a un niño dormido que es un ángel y le da gracias a Dios, pero en realidad el refrán representado tenía más que ver con levantarse temprano y recibir apoyo celestial, como veremos cuando publique todas las soluciones.

Para terminar, me gustaría señalar cuatro conclusiones que he extraído de estas cadenas de emojis-adivinanza y de la reacción de quienes las hemos leído:

  1. Lo mucho que nos gustan a los seres humanos los pequeños retos acotados, preferiblemente en forma de lista.
  2. El placer inmediato e innegable que nos produce desentrañar “misterios” y comunicarles a los demás que los hemos desentrañado.
  3. Lo intuitivo que es el uso de la gramática por parte del emisor de estos mensajes y por parte del receptor, aunque este uso tan flexible implique bastante ruido cuando el refrán de referencia no ha aflorado.

Y, por supuesto, la importancia del contexto para la comunicación y para la traducción.

 

 

Sep 04

Apuntes de diseño web: formularios

By admin | 2.0 , comunicación , digital , diseño , recomendado , tipografía , usabilidad

Parece que los diseñadores de la página web de la Seguridad Social no vieron el capítulo de cerca-lejos de Súper Coco en Barrio Sésamo de niños y que de adultos han frecuentado poco los manuales de diseño web y usabilidad.

La imagen siguiente es una captura de los campos que hay que rellenar para obtener el documento de la vida laboral a través de la web y mediante un código recibido por SMS (enlace).

 

Datos para solicitar vida laboral

Datos para solicitar vida laboral

 

La primera opción, la del combo, no presenta ninguna dificultad ya que es evidente que hay que elegir DNI o NIE. El problema llega justo después porque la proximidad a la línea siguiente y la gran separación con el elemento de la derecha de la misma línea nos hacen pensar que estamos ante columnas y que por tanto hay que leer de arriba abajo.

Así pues, interpretamos que en la casilla siguiente será donde tengamos que escribir nuestro número de DNI. No es así, y de hecho, el texto dice “Número de afiliación” y la afiliación es un término que en España se suele usar para el número de la seguridad social y no para el DNI, pero un alto porcentaje de usuarios -como me ocurrió a mí- se dejará llevar por la lógica visual que es la que predomina en internet y tecleará aquí su DNI o su NIE. Al terminar de rellenar los campos y pulsar en “Aceptar” el programa le dará error porque el lugar en el que se debe escribir el número de documento está a la derecha (¡muy a la derecha!) y no debajo de “Tipo de documento”. El mensaje de error tampoco sacará de dudas al usuario porque que se trata de un texto genérico y ambiguo.

 

Aviso de error en los datos de la vida laboral

Mensaje de error en los datos de la vida laboral

Y, así, el usuario pensará que el problema es que los datos introducidos no coinciden con los que tiene la Seguridad Social y no que ha rellenado los campos en el orden inverso. El sistema lanza otro mensaje de error cuando falta algún dato, pero esto tampoco le aclara nada al usuario.

 

error_acceso_vida_laboral_incompleto

La mejor forma de evitar esta confusión sería ubicar “Número de documento” debajo de “Tipo de documento” para seguir un orden lógico y no separar en dos columnas diferentes elementos relacionados. Otra opción posible aunque menos limpia sería conservar la disposición actual y añadir un paréntesis detrás de “Número de afiliación” con el texto: “seguridad social o tarjeta sanitaria” e insertar otro paréntesis después de “Número de documento” con el texto: “DNI/NIE”. La primera solución es mucho mejor porque resulta más breve y más clara.

 

Para saber más sobre usabilidad y diseño web.

 

 

Ago 27

Un hombre, un vendedor

By admin | 2.0 , comunicación , libros , literatura , publicidad , recomendado , recursos humanos , redes sociales , sociedad

En su libro “Seducing strangers” (Seducir a desconocidos) el publicista y asesor de la serie “Mad Men” Josh Weltman insiste en que hoy en día el profesional medio dedica una gran proporción de su tiempo y energía a realizar actividades antes reservadas a comerciales y publicistas: presentaciones, pósters, charlas, encuentros… Weltman señala que el recurso a la imagen, la palabra y el sonido como elemento para movilizar a otros que antes era patrimonio de comunicadores y vendedores ahora forma parte del día a día de cualquier oficinista o emprendedor. Todos nos esforzamos para que los asuntos de nuestros correos importantes y nuestras actualizaciones en redes sociales llamen la atención, sean vistos y leídos, atraigan muchos clic y muchos “me gusta”. Parece que hoy todo consiste en venderse.

Hombre anuncio por la calle

Hombre anuncio a la caza de clientes hambrientos

 

Es evidente que la tesis de Weltman tiene algo de interesado: si nos convence de que todos somos publicistas, venderá más ejemplares de su libro de publicidad que si se conforma con tratar de conquistar sólo a los profesionales del sector. Pero en cualquier caso creo que tiene razón. De hecho, el mundo del marketing online y el llamado Social Media tienen un término específico para esto: economía de la atención. En este tipo de economía en la que vivimos actualmente, los medios se disputan nuestra atención para colocarnos sus productos, convencernos de que tanto sus empresas como sus bienes y servicios son magníficos. La puerta para “colocarnos” las experiencias de cliente es precisamente nuestra atención y como somos seres curtidos, acostumbrados al bombardeo constante de anuncios, hemos desarrollado cierta inmunidad hacia los anuncios “normales” y ello ha obligado a los anunciantes a buscar nuevas vías para captar nuestro interés como las redes sociales.
En definitiva, vivimos en la época de “un hombre, un vendedor” y también en la de “un hombre, un posible comprador”. Quizá se podría resumir ambas cosas con “un hombre, una venta”, entendiendo por supuesto la expresión “hombre” como genérico de un ser humano, hombre o mujer.